En el país hay 22 millones de adolescentes entre los 10 y 19 años de edad. La edad promedio para iniciar su vida sexual es entre los 15 y 16 años, pero solo el 37 por ciento de ellos utiliza un método anticonceptivo en su primera relación sexual.
En Chiapas, la mitad de la población adolescente vive en zonas rurales, donde poco o nada se conoce acerca del uso de anticonceptivos. Datos del Consejo Estatal de Población (Coespo) reportan que en Chiapas solo cinco por ciento de la población usa condón, informó Mariela Garza Domínguez, integrante del Consejo de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos.
“La entidad es uno de los primeros lugares en embarazo adolescente entre chicas que van de 15 a 19 años de edad, por lo que ocupa el tercer lugar con el mayor número de madres jóvenes que van de los 15 a los 19 años, en total existen más de 12 mil 400 madres adolescentes”.
En cuanto al uso de métodos anticonceptivos, no solo tiene que ver con la facilitación de los mismos sino con creencias culturales, que van desde la idea de que no se siente el mismo placer o temor de exigir el uso del condón desde la primera relación, para no desatar una reacción machista.
Además de los altos índices de embarazos adolescentes en la población joven, indígena y rural en Chiapas, también existen reportes de un elevado número de embarazos en jóvenes migrantes.
Por otra parte, Garza Domínguez señaló que en enero del presente año el Gobierno Federal presentó la Estrategia Nacional de Prevención del Embarazo Adolescente, producto del trabajo conjunto de 13 dependencias y agrupaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, todavía no es claro a qué institución se le asignará el presupuesto para esta estrategia o si todas las dependencias contarán con una línea presupuestal.
“Sabemos que no se presupuestaron recursos específicos para la estrategia en el presente año, ni se establece un mecanismo claro de rendición de cuentas, por eso pedimos que es urgente presentar con mayor detalle la estrategia con todos los planes a nivel federal, estatal y municipal”, indicó.
Es importante, agregó, hacer un balance y reconocer tanto las omisiones y deficiencias de los esfuerzos de las instituciones de gobierno, como las estrategias que si generan resultados positivos en materia de población.












