Reprobados en derechos humanos

Tributos de la dignidad personal, los derechos humanos son los mínimos que podemos tener por el solo hecho de existir. Si éstos no se respetan, estamos a un paso de la barbarie.

La Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos, que congrega a media centena de agrupaciones no gubernamentales del país, sometió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos un informe en el que reprueba la política del presidente Vicente Fox en esta materia, por incoherente, y afirma que en este sexenio no sólo ha habido rezago, sino retroceso en la preservación de los derechos humanos.

La incoherencia nace de la contradicción entre las posiciones mexicanas en el exterior -favorables a los derechos humanos- y la ausencia de resultados en nuestro propio territorio cuando se ha tratado de esclarecer la verdad y garantizar la justicia en casos como el de los crímenes del pasado, la guerra sucia contra la oposición política en el principio de los anos 70 y los asesinatos de periodistas destinados a abolir la libertad de expresión.

Es muy lamentable que este informe revele tan graves deficiencias en el cuidado de los derechos humanos, y debe ser motivo de seria preocupación el que no tenga una rápida y eficaz respuesta en la corrección de las fallas.

El informe emana de la sociedad civil. La Red que lo produce está integrada por instituciones reconocidas en el campo de los derechos humanos, como Acción y Reflexión Laboral, Fray Bartolomé de las Casas, Fray Francisco de Vitoria, Miguel Agustín Pro Juárez y de La Montana Tlachinallan, entre otras.

Cada vez disponemos de más recursos e instancias para proteger los derechos humanos. Las comisiones Nacional y locales de los Derechos Humanos suelen emitir frecuentes recomendaciones, pero es evidente que son necesarias medidas adicionales y de mayor compromiso de cada una de ellas para tener la certeza de que estos derechos del hombre son intereses primordiales del gobierno y de la sociedad.

En el informe susodicho, se cuestiona la falta de transparencia en la actuación de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, a cargo del licenciado Ignacio Carrillo Prieto, a la que se juzga como incapaz de obtener resultados y de tener, siquiera, las cifras de asesinados, desaparecidos y detenidos en los anos 70. Se recuerda, sin embargo, la filtración de un borrador informativo que relata la existencia de campos de concentración y de vuelos de la muerte (aviones desde los cuales se lanzaba a detenidos mar adentro).

Aclarar los sucesos, castigar a los culpables materiales e intelectuales de tan graves violaciones y responsabilizar a los funcionarios de la época, debe ser la consecuencia lógica de los crímenes, y también es una necesidad imperiosa para que la impunidad no fomente la repetición de los delitos.

El estado de derecho se construye y se mantiene. La ley y las instituciones no son solamente referencias retóricas para la autocomplacencia y la apariencia formal ante extranos. Son el sustento de un sistema de vida democrática, legal, regida por el derecho y los principios bajo la responsabilidad del gobierno.

La autoridad es la única entidad que atropella los derechos humanos. Es a ella, por tanto, a la que hay que supervisar y exigirle cuentas, sin esperar que la misma sea la que denuncie las violaciones.

El planteamiento que ahora presenta la Red es un llamado de atención que debemos atender con prontitud, no desoír con indiferencia ni ocultar detrás de ruidosos distractores, como a menudo sucede en nuestro entorno. (El Universal).