La demanda de cacao fino de aroma de la variedad criolla del Soconusco comenzó a repuntar en países europeos y con ello las exportaciones de este año. Los productores orgánicos señalan que con esfuerzos propios han logrado consolidar ese puente comercial, toda vez que no han llegado apoyos gubernamentales.
En entrevista, el representante legal del Centro de Agroecología San Francisco de Asís, José Adrián Caballero Enríquez, dio a conocer que se realizó el segundo envío del preciado cacao criollo orgánico hacia Amberes, Bélgica, por más de 12 toneladas, lo que indica una recuperación del mercado del chocolate en Europa.
Dijo que en el primer embarque del año se enviaron seis toneladas de semilla al viejo continente, por lo que con el incremento de exportación se busca superar las 60 toneladas exportadas el año pasado.
Indicó que la consolidación de la exportación es un esfuerzo con los productores asociados y equipo técnico de esta organización, por ello se realizó la segunda exportación del año con un total de 208 sacos de 60 kilos cada uno.
Explicó que 190 sacos corresponden a un blend especial de la casa compuesto por las variedades certificadas denominadas Amelonado Soconusco, Lagarto Verde Mocaya y Lagarto Rojo Izapa, dirigidos a un mercado de especialidad de chocolateros de París, Francia; además de dos microlotes de 10 sacos cada uno para chocolaterías finas de toda Europa Central.
Resaltó que el cacao fino de aroma orgánico del Soconusco tiene la certificación de la Unión Europea, lo cual eleva la calidad de la semilla y le abre un abanico de oportunidades para su conservación.
Mencionó que con las exportaciones se beneficia a casi 150 familias de los municipios de Tuxtla Chico, Huehuetán y Tuzantán, que son los lugares en donde aún se realizan los esfuerzos por mantener este cultivo milenario.












