En Chiapas, la zona de los Altos es la que presenta el mayor índice de embarazos adolescentes. Le siguen los municipios del Soconusco, la meseta comiteca y Tuxtla Gutiérrez, reveló en entrevista la subdirectora de Programas Sobre Asuntos de la Niñez y la Familia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Lucía Rodríguez Quintero.
Señaló que en la gran mayoría de los casos las jóvenes optan por abandonar sus estudios, de ahí la importancia de la educación sexual vista desde la perspectiva de los derechos humanos.
“Precisamente aquí en el Colegio de Bachilleres vamos a desarrollar un taller sobre la importancia de la prevención del embarazo en las adolescentes. En este problema México tiene el primer lugar en embarazo adolescente, en embarazo no previsto, en embarazo no planeado”, expresó.
Esta problemática deriva en parte, apuntó, de la falta de una cultura basada en el respeto de los derechos de los jóvenes y niños resultado de estos embarazos no deseados.
“Esto necesitamos visualizarlo desde la problemática de violencia y discriminación que se vive; en este sentido son varios los estados de la República que tienen Alerta de Género, entre ellos Chiapas, lo que quiere decir que hay una llamada de atención porque a nivel social a nivel de la entidad se está dando una violencia que genera discriminación, incluso hasta muerte en contra de las mujeres”, manifestó.
Señaló que existen otros estados de la República que como Chiapas enfrentan esta problemática, como es el caso de Puebla, San Luis Potosí, entre otros.
Agregó que las autoridades y la sociedad en general deben hacer un estudio sobre las causas de las cosas —etiología— y saber qué es lo que está pasando, qué tipo de cultura está soportando la misoginia y los crímenes de odio en contra de mujeres.
“Violencia basada en género contra mujeres, niñas, niños es solamente por el hecho en el caso de las mujeres por no haber nacido hombres. En este sentido tendríamos que ver todas estas oportunidades”, dijo.
Refirió que el caso de la Alerta de Género es una oportunidad para poner sobre la mesa de reflexión una problemática cuya existencia debe ser aceptada para poder sumar esfuerzos y recursos contra la violencia de género en Chiapas y otros estados de la República Mexicana.











