“El cultivo de la palma de aceite tiene muchas bondades para el agricultor, pero es necesario invertir en la investigación”, dijo la investigadora Aída Olivera.
“Se cosecha cada diez o quince días, pero al ser un cultivo no nativo se debe aprender de sus características”, agregó Olivera de los Santos, maestra en ciencias.
Expuso que el cultivo de la palma de aceite en México ha fracasado tres veces, a pesar de ser altamente productivo y rentable en los países grandes productores como Malasia, Indonesia, Colombia y Brasil, por ello se debe invertir y quererlo para después cosechar, ya que tradicionalmente en el país ha faltado el hábito de la asesoría en el campo y aun en los casos en que se regala, el productor se hace del rogar.
Pero se tiene que entender que para que haya éxito se debe apostar al cultivo. Los grandes productores tienen técnicos porque saben que la tecnología es prioritaria para el incremento de la producción. Desde su siembra hasta unos cuatro años después se puede intercalar con otros productos.
Entrevistada antes de su ponencia en el Inifap, la maestra Olivera de los Santos, titular responsable de los proyectos de palma de aceite y ornamentales tropicales, afirmó que en esas conferencias dirigidas a productores y autoridades, se exponen las bondades de la palma de aceite y sus productos y subproductos, generalidades, morfología, fisiología, manejo del cultivo y usos de los productos y derivados de la palma de aceite.
Se trata de dar a conocer los proyectos exitosos y también el motivo de porqué algunos fracasan, como es el caso japonés, pero también el porqué este cultivo ha triunfado en los grandes productores de palma de aceite.
Es un cultivo exitoso y rentable y quizás México se interesó por que tiene un déficit de más del 80 por ciento de aceite comestible y el único cultivo que garantiza superar o disminuir el déficit es la palma de aceite, que genera hasta 7 o más toneladas de aceite por hectárea al año.
Para cubrir ese déficit se requieren 250 mil hectáreas en México y a la fecha solo hay 39 mil produciendo, dijo la investigadora aunque reconoció que se han sembrado más pero algunas se han siniestrado.
Por ello, la importancia de hablar de la necesidad de una cuerpo técnico que los asesore y no querer hacerlo de otra forma para después sufrir las consecuencias.
Todos los países productores como Malasia, Honduras o Colombia, tienen un centro de investigación especializado, concluyó.












