Rescatan 34 reptiles en Acapetahua

Algunos de los ejemplares presentaron mutilaciones de cabezas y colas. Cortesía
Algunos de los ejemplares presentaron mutilaciones de cabezas y colas. Cortesía

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en Chiapas, lograron la recuperación de 34 ejemplares de reptiles (cocodrilo y caimán) que eran sacrificados y ordeñados con el objetivo de aprovechar su sangre, para supuestos usos medicinales y de consumo humano.

 El día de ayer 22 de marzo, durante la realización de un recorrido de vigilancia, guardaparques de la Conanp y vigilantes comunitarios recibieron el reporte por parte de habitantes de la comunidad de La Palma (municipio de Acapetahua), de un sitio en el que se retenían, sacrificaban y maltrataban a los reptiles, dijo el director regional de la Conanp, Joaquín Zebadúa Alva.

 Al realizar la ubicación del sitio denunciado por los pobladores se encontraron y recuperaron a los animales, la mayoría de ellos especímenes de menor talla, aproximadamente de 1.5 metros y alguno de mayor dimensión; destaca que 20 de los ejemplares fueron encontrados sin vida.

Pues presentaban condiciones de deshidratación y al parecer llevaban en el sitio más de 48 horas y algunos con mutilaciones de cabezas y colas, afortunadamente 14 ejemplares restantes aún fueron encontrados con vida.

“Inmediatamente el equipo interinstitucional procedió a la recuperación, reanimación y liberación de los ejemplares hallados con vida,  mismos que se reintegraron a su hábitat en una zona segura y con las condiciones adecuadas para la sobrevivencia de la especie”, señaló el representante de la Conanp.

Cabe señalar que en la zona de la costa de Chiapas se ha popularizado el mito de que la sangre de cocodrilo cura enfermedades como la diabetes o el cáncer e inclusive el VIH. De lo cual no se tiene un dato fidedigno por parte de alguna autoridad calificada en materia de salud, por lo que este factor ha visto comprometida también la intención de captura y cacería de los cocodrilianos en la zona.

Por otra parte, el predio donde sucedió el ilícito ambiental en atentado a los reptiles de la Reserva de la Biosfera la Encrucijada, era referido como El tlacuachero sitio vecino a una invasión ocurrida en terrenos nacionales en la que se han venido verificando una serie de ilícitos de este tipo, por parte del grupo invasor, ultimó Zebadúa Alva.