Un cocodrilo de río (Crocodylus acutus) herido fue rescatado por una familia en la rivera las Flechas de Chiapa de Corzo y entregado al Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre, de la asociación civil Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de Flora y Fauna Silvestre (Comaffas A. C.).
En días recientes, integrantes de una familia que habita en esta región de Chiapa de Corzo se sorprendieron al encontrar un cocodrilo en el interior de su propiedad, por lo que de inmediato solicitaron el apoyo de alguna institución que lo rescatara.
Después de varios intentos para contactar a alguna institución que se hiciera responsable del ejemplar, lograron que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) les brindara a atención, por lo que a su vez esta institución solicitó el apoyo de Comaffas.
El presidente de la asociación civil, Jerónimo Domínguez Laso, compartió que al llegar al sitio la familia dijo que viven a unos 800 metros del río Grijalva, por lo que parece complicado que el ejemplar haya llegado solo hasta ese punto.
De tal manera que se sospecha de que alguna persona haya realizado la captura del cocodrilo, después lo llevó a su casa y de ahí se le escapó.
Domínguez Laso narró que al momento de realizar la observación de rutina, se identificó que el animal es un cocodrilo de río (acutus), macho de casi 91.5 centímetros, con un kilo 900, por lo que está bajo de peso, además de que estaba bastante deshidratado, y corresponde a un ejemplar de aproximadamente tres años.
Previo a llevarlo al Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre, ubicado en el municipio de Suchiapa, se detectó que tenía una lesión del lado derecho de la mandíbula.
Y a llegar al Centro de Rescate, se observó un orificio en la mandíbula inferior, por lo que el especialista comentó que se puede interpretar que se le capturó con algún arpón, y afortunadamente no cuenta con alguna infección, pero como parte del protocolo, estará en cuarentena y en algún momento será liberado.
Dependiendo de la evolución de las heridas puede permanecer de entre dos a seis meses a resguardo.
Jerónimo Domínguez lamentó que se siga sin respetar a las especies animales, pues seguramente quien o quienes lo capturaron estaban pescando, se lo encontraron, lo hirieron con el arpón o varilla y se lo llevaron, aunque para fortuna del ejemplar no perdió la vida.












