Unos cien migrantes de diferentes nacionalidades que viajaban escondidos en un camión de carga, fueron rescatados por elementos de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración en la carretera Costera.
Estos habían logrado pasar diversos retenes, siendo ya cerca de la población de Arriaga en donde fueron detectados y tras una persecución, el conductor de la unidad dejó abandonada la misma y huyó entre los matorrales de la zona.
Los migrantes iban hacinados en un camión tipo rabón, color verde, quienes buscaban llegar al centro del país.
Tras su aseguramiento fueron trasladados a un albergue para su revisión médica y determinar su situación de estancia en el país.
El vehículo fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) que inició una investigación por el delitos de violación a la Ley de Migración en su modalidad de tráfico de personas.
Por su parte en Tapachula, personal del Instituto Nacional de Migración durante un operativo en el centro de la ciudad y en hoteles, aseguró a medio centenar de extranjeros que no pudieron acreditar su estancia legal en territorio mexicano.
Se dijo que esas acciones fueron resultado de denuncias, en el sentido que “polleros” tenían hospedados en un hotel del centro de la ciudad a los migrantes y solo esperaban contar con condiciones para llevarlos al centro y norte del país.
Todos ellos fueron trasladados a la Estación Migratoria Siglo XXI en donde se determinaría su situación de estancia legal y de ser necesario, proceder a su deportación.












