Siete trabajadores intoxicados en Tonalá, que fueron contratados para remodelación de la empresa Mega-Empeño a cargo del Ingeniero Miguel Ángel Ramales.
Los trabajadores Justo Ambrosio, Luis Fernando García, Julio César Ángeles, Ambrosio Sánchez, Gerberto Aquino e Hipólito Nolasco, resultaron con bajos signos vitales al parecer por falta de oxigenación en el ambiente de trabajo.
El suceso fue reportado al 911, a las 21:00 horas, a la que acudieron ocho elementos de Policía Municipal, así como el apoyo oportuno de Protección Civil, rescatando a los trabajadores y trasladándolos al Hospital Juan Corzo.
Las autoridades dijeron que los siete trabajadores quedaron atrapados en el interior de un cuarto reducido, y una vez adentro la puerta se cerró de manera sorpresiva.
Al pasar de los minutos empezaron a sentir asfixia, y fue viéndose entre la vida y la muerte, que empezaron a tocar la puerta fuertemente para ser escuchados, hasta que alguien vino abrirla; pero para entonces los trabajadores ya se encontraban totalmente desmayados; fue así, como los elementos de rescate los encontraron.
Posteriormente fueron llevados al hospital, en donde hasta el momento están reportados como fuera de peligro.











