Rescatan tradiciones chiapanecas

Elaboraron un altar y leyeron calaveritas, además de realizar otros juegos. Diego Pérez / CP
Elaboraron un altar y leyeron calaveritas, además de realizar otros juegos. Diego Pérez / CP

En el marco de la celebración del Día de Muertos, la Escuela Primaria Rodulfo Figueroa Esquinca de Tuxtla Gutiérrez realizó su tradicional recorrido, resaltando la belleza y el significado del somé zoque.

Con alegría, color y mucho orgullo, los niños participaron en esta tradición, recordando la importancia de preservar las costumbres y transmitirlas entre generaciones.

Al respecto, la madre de familia, Ana Marroquín, junto a otros padres, explicó que se trata de una actividad que reúne a todos los grados con el acompañamiento de los profesores.

Agregó que esta acción se realiza buscando reposicionar las tradiciones que son parte de la identidad, pues mantenerlas vivas es tarea de todos.

“Los niños están contentos, aprenden, recuerdan nuestras historias y se genera conciencia colectiva sobre nuestra identidad”, dijo

Recorrido

Con las medidas de precaución pertinentes, las y los infantes salieron a las calles cargando el tradicional somé, una actividad que además de ser divertida fue aplaudida por los habitantes de la zona, una granja de la capital del Estado del llamado “Tuxtla viejo”.

Dentro de la escuela también ocurrieron actividades musicales y recreativas.

En la Juan Benavides también celebran

En la Escuela Primaria Juan Benavides, turno matutino, niñas y niños disfrutaron el Festival del Día de Muertos que organizaron sus docentes para fomentar esta tradición.

Salvador Pérez González, director de la escuela, comentó que celebran una de las principales tradiciones de México incluyendo la participación de todos los niños y gracias al apoyo de los padres de familia, que ayudan con los vestuarios y las todas las participaciones artísticas de las y los infantes.

“Uno de los temas principales que tenemos que conocer como mexicanos, es reconocer la identidad cultural, y creo que uno de los objetivos principales es preservar, fomentar y transmitir las tradiciones y la identidad cultural mexicana entre las nuevas generaciones, en este caso con nuestros niños”, añadió.

Convivencia

Durante el festival, las y los pequeños de todos los grados convivieron y ayudaron a elaborar el altar de muertos. Asimismo, escucharon calaveritas que sus docentes escribieron. Varios se anotaron para el concurso de disfraces, llevándose un premio de los cinco mejores.

También, cada grado organizó un número musical alusivo al Día de Muertos, lo que causó gran diversión entre las infancias. Todos y cada uno llevaba algo alusivo, un accesorio, maquillaje, disfraz.

Si los disfraces son parte de la fiesta extranjera de Halloween, se adoptó en México desde hace mucho tiempo. Para las y los niños resulta entretenido disfrazarse de un monstruo, el más terrorífico, de su superhéroe o personaje favorito, o sinfín de opciones, esto también para salir a pedir calabacita tía el 1 de noviembre por la noche.