Las gallinas criollas y los guajolotes autóctonos de comunidades zoques poseen una alta adaptabilidad biológica; sin embargo, recientemente la introducción desordenada de razas comerciales puso en riesgo las líneas genéticas, por lo que mediante un proyecto de investigación se fortalece la crianza y se posiciona un modelo cultural y económico transversal.
Este proyecto, que es replicable para cualquier región de Chiapas y México, se ejecuta en las zonas rurales de la región Mezcalapa, donde la crianza de aves de traspatio no solo representa el sustento nutricional diario de cientos de familias, sino también la preservación de un patrimonio genético y cultural ancestral.
Con el objetivo de fusionar la investigación agropecuaria moderna con los conocimientos tradicionales indígenas, el Grupo de Investigación Ecología y Sistemas Pecuarios Sustentables (ECO-SIPS, Unach-GCI-070) de la Escuela de Estudios Agropecuarios Mezcalapa puso en marcha el proyecto Voces del Traspatio: Manejo Sostenible y Conservación de Gallinas Criollas y Guajolotes para la Soberanía Alimentaria en Comunidades Zoques de la región Mezcalapa.
Esta iniciativa socioambiental busca impactar directamente en ocho comunidades de alta marginación pertenecientes a los municipios de Ocotepec, Francisco León y Copainalá, abordando de manera integral dos problemáticas críticas: la vulnerabilidad alimentaria y el riesgo de pérdida de la lengua y los saberes ancestrales zoques.
El valor del traspatio
Las gallinas criollas y los guajolotes autóctonos criados por las comunidades zoques poseen una alta adaptabilidad biológica y resistencia a las condiciones climáticas locales. Sin embargo, la falta de diagnósticos actualizados y la introducción desordenada de razas comerciales han puesto en riesgo estas líneas genéticas únicas.
El proyecto contempla una intervención en dos etapas estratégicas:
Fase de diagnóstico y documentación: se recopila y registra en video el conocimiento de adultos mayores zoques sobre el manejo y la medicina veterinaria tradicional de las aves, generando materiales educativos bilingües (español-zoque).
Fase de consolidación e implementación: Se capacita a las familias en técnicas agropecuarias mejoradas, incrementando la producción de carne y huevo para autoconsumo y venta de excedentes en mercados locales, al tiempo que se crean núcleos familiares de conservación genética de especies nativas.
Lenguas avícolas
Una de las principales innovaciones metodológicas del proyecto es la implementación de los “nidos de lenguas avícolas”. Esta estrategia combina la enseñanza y el uso cotidiano de la lengua zoque entre niños de cinco a 12 años con el aprendizaje práctico del cuidado de las aves de traspatio.
Mediante dinámicas lúdicas, talleres intergeneracionales, programas de radio, documentales y juegos educativos, las niñas y niños reconectan con sus raíces culturales a través del trabajo en el campo, garantizando que el idioma se transmita a las nuevas generaciones de forma natural y significativa.
Por otro lado, más del 60 % de los participantes en las capacitaciones son mujeres, priorizando la atención a hogares con jefatura femenina.
El proyecto beneficiará de forma directa a 230 familias productoras y a 180 niños, alcanzando de manera indirecta a más de mil habitantes de la región Mezcalapa.
El proyecto, el cual es coordinado por Francisco Antonio Cigarroa Vázquez, demuestra que la investigación universitaria puede alinearse con las necesidades reales del entorno rural e indígena, al integrar la conservación de la biodiversidad doméstica, la seguridad alimentaria, el fortalecimiento de los derechos de las mujeres y la salvaguarda del patrimonio lingüístico; este modelo es replicable para otras regiones originarias de Chiapas y México.












