De acuerdo a la investigadora Deborah de la Rosa Martínez, con las aproximadamente 700 toneladas diarias de basura que se generan en Chiapas se puede llenar el estacionamiento de Plaza Ámbar tres veces al día.
En la plática Residuos orgánicos e ingeniería, del Colegio de Ingenieros Ambientales de Chiapas (Ciach), la especialista detalló que la cantidad de basura que generamos en promedio, por persona, es de un kilo con 300 gramos.
Argumentó que el 52 % de los residuos que se generan en los hogares chiapanecos son orgánicos, es decir, aquellos que se descomponen naturalmente, los cuales presentan la característica de poder desintegrarse o degradarse rápidamente, transformándose en otro tipo de materia orgánica.
El 23.5 % es de otro tipo de residuos que se desconoce su composición; el 9.2 % son plásticos; el 8.2 % cartón; con 4.1 % están los vidrios y con 3.1 % los metales.
La especialista destacó que existen varias clasificaciones de residuos sólidos o basura, como los de manejo especial, residuos peligrosos, biológico infecciosos o los sólidos urbanos; estos últimos son los que se generan regularmente en los hogares. “Todos estos residuos necesitan ser clasificados y darles un tratamiento diferente”.
La especialista expuso que actualmente se cuenta con las tecnologías para que los residuos orgánicos sean tratados y aprovechados, como la composta, que técnicamente transforma la basura en abono.
También están los biodigestores, una alternativa de la ingeniería para aprovechar los residuos transformándolos en energía. Esta tecnología es un recipiente que en su interior se produce la descomposición de la materia orgánica para generar biogás, un combustible con el cual se puede cocinar, calentar agua y producir energía eléctrica mediante un generador a gas.
Resaltó que los beneficios económicos y ecológicos son vastos, y pueden ser implementados en hogares, de forma comunitaria o en negocios.












