En el último año más de 20 locales se han visto en la necesidad de cerrar en el mercado Juan Sabines del centro de Tuxtla ante la presencia del ambulantaje, que una vez más ha invadido el espacio público.
En este panorama, los locatarios dieron a conocer que los giros más afectados son aquellos que venden frutas, verduras, ropa y zapatos, aunque “ahora también los de pescados y mariscos que ya son vendidos en calles del corazón de Tuxtla”.
Juan Morales Sánchez, secretario general de este mercado, informó que el retorno del ambulantaje es inminente, una problemática que está causando mermas hasta del 60 por ciento en los giros señalados.
Expuso que desde el comienzo de la presente administración comenzaron con el retiro de los vendedores informales, la cual era una acción necesaria, sin embargo, al no darle continuidad han retornado.
Aunque reconocen que el número es el mismo, hablando de un estimado de unos tres mil vendedores ambulantes, las afectaciones son bastante graves.
Por esta situación, indicó que sostendrán una reunión para determinar qué acciones tomar; entre ellas no descartan la posibilidad de salir a las calles, taparlas y ponerse a vender en ellas, como una medida desesperada.
“Los compañeros están bastante desanimados, a todas horas se ven los ambulantes; cuando le decimos a los jefes de fiscales, únicamente nos dicen que están haciendo lo posible”, manifestó.
Las ventas del mercado no han sido buenas desde hace cinco años por la competencia desleal, pero el tema del ambulantaje es algo que parece no tener fin.
Finalmente, dijo que dependiendo del resultado de la reunión que sostengan serán las acciones que tomen a la brevedad, por ello existe la posibilidad de que salgan a ponerse sobre la calle Central.












