La resistencia a la insulina se produce cuando las células de los músculos, grasa e hígado no responden bien a la insulina y no pueden absorber la glucosa de la sangre fácilmente. Como resultado, el páncreas produce más insulina para ayudar a que la glucosa entre a las células.
Mientras el páncreas pueda producir suficiente insulina para superar la débil respuesta de las células, los niveles de glucosa en la sangre se mantendrán en un rango saludable, o de lo contrario, estos comenzarán a incrementar.
Abraham Velázquez, médico general, comentó que la resistencia a la insulina se manifiesta a través de manchas color café oscuro en la piel, principalmente en cuello, axilas e ingles. Esto se llama acantosis nigricans, tratándose de una predisposición al desarrollo de la diabetes y a otros problemas de salud.
Mencionó que cuando el páncreas produce más insulina y no hay buena respuesta de parte de las células, esta puede acumularse en el hígado y generar hígado graso, debido a que también produce glucosa cuando el cuerpo la necesita, afectando a otras partes del cuerpo y dando como resultado el síndrome metabólico.
Dicho síndrome refiere a la presencia de varias enfermedades como el colesterol, triglicéridos, ácido úrico, hipertensión arterial y diabetes. “La resistencia a la insulina la desarrollan principalmente los pacientes obesos”.
Los factores de riesgo son una dieta basada en comida procesada, alta en grasas, bebidas embriagantes, refrescos embotellados, vivir con estrés, el sedentarismo. Asimismo, la resistencia a la insulina puede aparecer a cualquier edad y lo prevalente es en personas con obesidad.
Lo mejor es acudir al médico cuando comiencen a aparecer manchas oscuras en el cuello, no ignorarlo ni confundirlo con manchas de sol, aunque desafortunadamente son pocos los pacientes que lo hacen.
Si se detecta a tiempo se puede controlar a través de la dieta, sin comida chatarra y azúcares, baja en grasa, aunado a ejercicios físicos, evitando así el desarrollo de diabetes u otro padecimiento.












