Respaldo total

"La reforma educativa del presidente Enrique Peña Nieto cuenta con el respaldo de toda la sociedad representada en todas las expresiones políticas presentes en el Congreso de la Unión; además, la Unión Nacional de Padres de Familia la ha calificado acertada y también tiene el apoyo de grandes sectores del magisterio del país, pues garantiza sus derechos.

Los seis puntos que contiene son parte de las demandas sociales expresadas de tiempo atrás. ""Conscientes de la importancia del tema educativo y como primeros y principales educadores, los padres de familia vemos con beneplácito la apertura democrática que se está dando y reiteramos nuestro compromiso de participar en la educación escolarizada de nuestros hijos"", ha manifestado la Unión Nacional de Padres de Familia, opinión que sin duda es secundada por la mayoría de la población mexicana.

La reforma que entre otros objetivos crea el Servicio Profesional Docente y reafirma la rectoría del Estado mexicano sobre la política educativa nacional, preserva los derechos de los maestros ya que su ingreso, permanencia y promoción no estarán sujetos a criterios discrecionales.

El mismo presidente ha reiterado que ""los buenos maestros tendrán la oportunidad de ascender con base en sus méritos profesionales"".

Adicionalmente, eleva a rango constitucional al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y se le dota de autonomía, también fomenta la autonomía de gestión de las escuelas y promueve el crecimiento del Programa de Tiempo Completo.

Con la reforma al Artículo Tercero Constitucional los padres de familia y la sociedad en general se benefician con la certidumbre que tendrán sobre la calidad de educación que reciben sus hijos.

Pronunciarse por elevar la calidad de la educación que se imparte en el país, por el cumplimiento de la totalidad del calendario escolar en los diferentes niveles, pero también por poner alto definitivo a temas como la herencia de plazas, es llanamente estar a favor de una mejor educación.

Destacan otras reformas hechas en el pasado reciente, por ejemplo el establecimiento del concurso de plazas para maestros; la institucionalización de la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares, el inicio de la Evaluación Universal y la intervención -juiciosa y con respeto al docente- de los padres de familia en las tareas de las escuelas a través de los denominados Consejos de Participación Social.

No obstante el enorme esfuerzo que hacen gobiernos, la mayoría del magisterio e incluso organismos de la iniciativa privada, es todavía mucho lo que resta por hacer para que la tarea rinda los frutos que espera el país. Es verdad que persisten resistencias a ciertos cambios que se han venido aplicando, pero también lo es que la mayoría de quienes estando vinculados directamente con dicha responsabilidad, se han sumado con determinación para realizar el trabajo que está demandando el país en esta materia.

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