Responde PGG a Gómez Villanueva

Responde PGG a Gómez Villanueva

Carta de respuesta a mi amigo Augusto Gómez Villanueva

He leído y vuelto a leer tu carta, Augusto, y al hacerlo surgen los recuerdos de aquellos años en que convivimos en la vieja Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso y en la Facultad de Derecho, en la calle de Argentina. Parece que fue ayer, pero sucedió al inicio de la segunda mitad del siglo pasado. En ese ayer de hace 70 años.

Éramos dirigentes estudiantiles con grandes inquietudes por el acontecer nacional y desde entonces asumimos una serie de compromisos ideológicos que definieron nuestros desempeños en los diversos cargos públicos que ocupamos, sirviendo como priistas en diversas administraciones presidenciales.

En esas luchas el adversario permanente era el PAN por ser el exponente de la reacción y del clericalismo que habían sido desplazados por la revolución mexicana y a quienes no les dábamos tregua ni oportunidad de recuperar espacios en la conducción nacional.

¿Por qué renuncié al partido? Porque considero que es una traición a nuestra tradición ideológica el hacer una alianza con el PAN y ante ello mi posición es irreductible.

Augusto, señalas el peligro que hoy enfrenta la Nación y nuestro deber de enfrentarlo y yo con gusto me formo en la primera fila, junto contigo y todos los viejos priistas que quieran luchar por nuestros ideales para enfrentar esos retos.

En esa trinchera me pongo con ellos y a las órdenes de ellos, de ustedes, pero nunca lo haría en alianza con la reacción porque si hoy la Patria está en riesgo y hay que salir a defenderla no lo podríamos hacer acompañados de nuestros tradicionales adversarios, de quienes son los enemigos de siempre, enemigos de nuestro proyecto para la Nación.

Vamos a defender los intereses de la Patria como lo indicas, vamos a hacerlo, retomemos nuestra vieja forma de hacer política, recorramos pueblos, barrios, colonias, mercados y centros de trabajo, bajemos al ejido, estemos con el hombre del surco y con el obrero, sí, pero sin los panistas, porque enfrentar lo que hoy nos preocupa no debe implicar el olvido de lo que nos preocupó, enfrentamos y derrotamos por tantos años.

Hagamos política de la buena, de la de antes, vayamos a todos lados a saludar a la gente, a darles la mano, a oírlos y decirles nuestras preocupaciones, los riesgos que tenemos enfrente para formar conciencia, despertar participación y a sumar de uno en uno los apoyos que son necesarios para enfrentar esos riesgos de hoy, los que a ti te preocupan tanto, pero no reviviendo y fusionándonos con los riesgos del ayer que no lo dejan de ser hoy.

Me duele disentir de mis viejos amigos y compañeros de luchas políticas, de gentes como tú, Augusto, político de tan clara y limpia trayectoria al servicio de la gente del campo, pero como sobrino de Tomás Garrido Canabal e hijo de Salomón González Blanco, a quienes mencionas en tu carta, sé que ninguno de ellos habría hecho alianza con la reacción ni con los clericales que representa el PAN.

Lo siento, pero este PRI en alianza con el PAN no es el revolucionario, progresista y de izquierda en el que yo me formé y al que debo mi carrera al servicio de México, y por eso decidí mi renuncia. En la trinchera de oposición y lucha sí, cuenten conmigo, en alianza con el PAN nunca.Patrocinio González Garrido