Responsabilidad en la crisis

"Si la idea de que la recesión económica internacional ya permeó la conciencia de los mexicanos, el tamano de la crisis todavía parece abstracto, pero las cifras que ayer anunció Guillermo Ortiz, gobernador del Banco de México, son un índice abrumador.

El panorama no es del todo negro, por cierto. Las medidas para prevenir una profundización de la crisis se hicieron visibles con el acuerdo entre la Reserva Federal estadounidense y los gobiernos de México, Brasil, Corea del Sur y Singapur para establecer mecanismos recíprocos temporales para el intercambio de divisas hasta por 30 mil millones de dólares.

Esto otorgaría a Banxico, en palabras de Ortiz, una mayor flexibilidad para atender necesidades potenciales en mercados financieros, mientras se reportaban operaciones gubernamentales de apoyo financiero a empresas como Comercial Mexicana y Cemex, financieramente sobreexpuestas pero fundamentalmente sanas.

Lo positivo de esas medidas, que ojalá fueran complementadas por un más audaz programa de inversión pública y generación de empleos, no tapa la dura realidad de los estimados para 2009. De acuerdo con Ortiz, las esperanzas de crecimiento económico y de aumento del empleo son mínimas para el ano próximo. El PIB crecerá apenas entre 0.5% y 1.5% y en el mejor de los casos, la generación de empleos sería de unos 250 mil.

Esos desalentadores cálculos se suman a reportes sobre la caída de las remesas enviadas por migrantes, que en muchos casos contemplan el regreso a México aunque nadie sabe a hacer qué.

En esas condiciones, la economía informal, con todos sus problemas, se convierte en la mayor y única esperanza para decenas de miles de personas. La realidad es que esta enorme crisis financiera de la globalidad afecta en especial a las naciones en desarrollo, las más necesitadas de capitales para inversión o que, como Brasil o México, figuran simultáneamente entre las mayores economías mundiales y entre los países más desiguales e injustos. Tal vez sea mucho esperar, pero de la misma forma en que la ""Comer"" u otras empresas recurren al financiamiento oficial para evitar el desplome, podrían a su vez retener empleados o crear trabajos como forma de corresponder a un país que les permitió llegar a donde se encuentran.

Después de todo, Henry Ford puso a sus obreros en condiciones de comprar automóviles no por su conciencia social, sino por su interés económico.



Estados Unidos: zaliado o supervisor?

Los ""laxos"" criterios para la contratación de personal en las embajadas estadounidenses, de acuerdo con la consultoría estadounidense en seguridad nacional Stratfor, son más frecuentes de lo que parece.

El ""topo"" que se infiltró en la ciudad de México es investigado por la DEA. Tráfico de armas desde Estados Unidos, ineficiencia en el combate al consumo y ahora espías entre sus filas, el país vecino no está en posición de ver ""la paja en el ojo ajeno"".

El gobierno de Estados Unidos frenó los fondos de la Iniciativa Mérida -destinados precisamente al combate al crimen organizado- para analizar la redistribución de lo asignado a la PGR hacia la Secretaría de la Defensa Nacional. Desde que la canciller mexicana, Patricia Espinosa, anunció que los fondos serían liberados en septiembre, las trabas burocráticas no cesan en la cooperación que se supone es prioritaria.

El país vecino habla de vigilar el uso del dinero y el equipo, así como el respeto a derechos humanos, pero lo que necesitamos es un aliado, no un supervisor. (El Universal)

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