A tres semanas de aquella noche, donde siete niños movilizaron a policías y rescatistas cuando fueron vistos corriendo por la azotea de un albergue estatal, presuntamente intentando escapar, las autoridades reguladoras han permanecido herméticas.
Cabe recordar que antes del referido intento de fuga del albergue ubicado en la Calzada Las Etnias, en la capital del estado, ya se habían registrado por lo menos dos fugas de infantes.
Al respecto, Cuarto Poder buscó una respuesta por parte de las autoridades responsables de este sitio, los cuales en reiteradas ocasiones se han negado a ofrecer una postura en torno al caso.
Al realizar un recorrido sobre los alrededores, vecinos del lugar comentaron que han sido testigos de un par de intentos de huida por parte de los menores, los cuales son atrapados y regresados al albergue.
“El último incidente que ocurrió el 20 de mayo de este año; los niños amenazaban con aventarse para no ser atrapados, dejándonos sorprendidos”, expresó un vecino del albergue.
Riesgos
Aunado a esto, un habitantes de la zona, quien decidió reservar su nombre, comentó que existe un barda de aproximadamente cinco metros que se encuentra en mal estado, lo que representa un riesgo para lo menores.
Precisó que es imposible saber si existen o no malos tratos al interior del lugar, porque es cerrado, y porque los administrativos nunca ofrecen informes públicos sobre su proceder.
Los menores se encuentran en esta casa hogar por circunstancias como abandono y violencia familiar, los cuales están destinados a permanecer durante algunos días, meses o años; por lo que merecen que la institución que los alberga les brinde diversas estrategias para que se desarrollen íntegramente, lo cual se pone en tela de juicio al presentarse los casos mencionados.
De momento se seguirá insistiendo en la entrevista para conocer las condiciones al interior del centro de atención.












