Restablecen caminos afectados por lluvias

Restablecen caminos afectados por lluvias

Tras el paso de “Eta”, “Iota” y los frentes fríos 12 y 13, las comunidades de Berriozábal que forman parte del vaso de la presa “Malpaso”, vuelven a la normalidad y recuperan sus accesos terrestres al desaparecer las inundaciones que anegaron caminos por más de 15 días.

Los propios pobladores de Camelias, Clavel y Benito Quezada reconocieron que están retomando la gradualidad de su vida, al volver a las labores del campo, comenzar de nuevo con la ayuda oficial y prepararse para hacerle frente a las siguientes inundaciones propias de la temporada.

Estas comunidades rurales de Berriozábal sufren de anegaciones cuando el río La Fábrica, afluente de la cuenca del poderoso Grijalva, se satura y sus sumideros naturales ya no soportan más agua y se embalsa, porque son precisamente parte del territorio inundable del almacenamiento de la presa “Malpaso”, a más de 120 kilómetros de la cortina.

En Divisadero y San José El Paraíso, quedaban tres tramos con un tirante de agua de 50 centímetros sobre el camino de acceso, pero este fin de semana, sin presencia de lluvias significativas, desaparecieron.

Los habitantes comentaron que comenzarán a retornar a sus actividades de forma habitual, pero consideraron relevante que los tomen en cuenta para apoyos futuros, como instrumentos de labranza de la tierra, ayuda humanitaria y, sobre todo, el respaldo económico que le permita sortear la crisis de la pandemia y las inundaciones, lo más pronto posible.

“Algunos de nosotros ya contamos con apoyos de gobierno, pero en el caso de los comercios y algunas parcelas de siembras de autoconsumo, se han visto severamente afectadas y se requiere la presencia y el apoyo de la autoridad”, señaló José Reyes Espinosa, habitante del lugar.

Algunos tenían aves de traspatio, como gallinas, patos, guajolotes, para autoconsumo, pero en gran parte han sido consumo diario y esto afecta también la producción de huevo, que es uno de los alimentos comunes.

Las autoridades activaron los protocolos de atención al momento en que las poblaciones quedaron aisladas y hasta la fecha han entregado agua embotellada, despensas, colchas, kits de limpieza y calidra (bultos de cal), además de paquetes de ayuda y cobijas.