Restablecer el núcleo social evita “justicieros anónimos”

Restablecer el núcleo social evita “justicieros anónimos”

Castigar a quienes actúan fuera del marco de la ley, construir instituciones sólidas en materia de seguridad y justicia, así como el generar un pacto social, son elementos claves para evitar que la población haga justicia por su propia mano, reveló el director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), Carlos Natarén Nandayapa.

En entrevista para Cuarto Poder, el experto en temas de jurisprudencia de la Unach expuso que una de las obligaciones de las autoridades es el de proporcionar seguridad a la población y cuando esto no se da, genera un descontento social el cual se va agravando por la falta de castigo a quienes cometen un delito y actúan bajo el manto de la impunidad.  

“Para que alguien decida tomarse la justicia por mano propia es porque llega a un nivel alto de hartazgo y cansancio social, en donde considera que no se va resolver este problema por los canales institucionales y que aunado a la impunidad y la corrupción, genera estas reacciones sociales en contra de personas que han sido señaladas de cometer algún delito”, indicó. 

El doctor en Derecho Procesal por la Universidad Complutense de Madrid, refirió que las personas al estar dentro de una sociedad, renuncian a conductas colectivas, como son los linchamientos o el hacerse justicia por cuenta propia, a cambio de que las autoridades se comprometan a garantizar la integridad física de las familias,  salvaguardar sus bienes y mantener el orden social.

Sin embargo, cuando esto no se da cumplimiento y hay una falta de justicia para castigar a los delincuentes, representa un caldo de cultivo para que se comentan estas conductas y expresiones, como las que están sucediendo en diversas partes del país.

Expuso que uno de los riesgos que representa este tipo de comportamientos es que se llega a legitimar y aceptar por parte de la ciudadanía, cuando en realidad estas conductas se encuadran en actos delictivos, como es el caso de los linchamientos.

“En América Latina hay países donde el 42 por ciento de la población considera razonable los linchamientos y la justicia por su propia mano, en México está en un 30 por ciento, porcentaje que cada vez va más en aumento por este descontento social que hay por la impunidad y la falta de justicia”, reveló el académico.

Dijo que otro aspecto que se debe replantear es en cuanto a la imagen que se tiene de la figura de la policía en nuestro país, donde actualmente hay un descrédito y desconfianza, la cual hace que la ciudadanía tenga la sensación de sentirse sola en materia de seguridad.

“Necesitamos policías capacitados, con un nivel de profesionalización alto para lograr recuperar ese respeto social, pero al mismo tiempo que se reconozca la labor que se tiene y solo se podrá lograr mejorando sus condiciones laborales, en donde cada elemento se sienta orgulloso de ser policía”, detalló.

Consideró importante que la sociedad se involucre en las actividades que llevan a cabo en los temas de seguridad y orden social, y al mismo tiempo exigirle a sus autoridades la seguridad a la cual están obligados a cumplir.