"Aún con su máximo líder preso en una mazmorra subterránea -el intrigante y destacado personaje Abimael Guzmán, un ex profesor de filosofía que comenzó matando perros para enviar su mensaje de sangre-, el tenebroso grupo Sendero Luminoso continúa siendo una preocupación luego de que fuera desmembrado y aplastado en los años ochenta. Pese a que se creía muerto, tras la reciente captura de uno de los dirigentes -""Artemio"" (Eleuterio Flores Hala) -, que sucedieron al ""comandante Gonzalo"", se ha comenzado a hablar de nuevo de este movimiento en Perú.
Sendero Luminoso, alzado en armas contra el Estado peruano en la década de 1980, está preparándose para la guerra, alertó el congresista y ex ministro del Interior (Gobernación), Octavio Salazar.
La organización de ideología maoísta se está infiltrando en universidades, frentes de defensa, colegios y organizaciones gremiales, tal como lo hizo en 1970 y está rearticulando sus cuadros. Para vencer a este grupo, al que se le responsabiliza de la muerte de 31 mil 331 personas, se debe tener una visión militar-policial de inteligencia, y tener una visión integral del tema social, político y económico en zonas como el Valle de los Ríos Apurímac-Ene (VRAE).
El legislador indica que se requiere de una autoridad autónoma que sea designada por el presidente y ratificada por el Congreso, para que tenga todo el peso político; así como combatir simultáneamente al narcotráfico y el terrorismo, en ese orden.
Sendero Luminoso viene implementando una guerra de guerrillas. Ellos son terroristas, pero emplean la guerra de guerrillas. Los militares estadunidenses dicen que el VRAE geográficamente es mucho más difícil y complejo que el propio Vietnam.
Además, plantea crear una escuela para capacitar a los policías y militares sobre la ideología de Sendero Luminoso a fin de saber cómo piensan y de esa forma ganar esta guerra.
El ministro de Defensa, Alberto Otárola, prometió por su parte que la alianza entre narcotráfico y terrorismo será quebrada por el Estado, con lo cual se logrará pacificar la zona del Valle de los Ríos Apurímac y Ene.
El compromiso del Estado es liberar del terror a las poblaciones en el Huallaga y el VRAE, sin embargo, por informes del propio gobierno se sabe que el narcotráfico se halla en un verdadero auge en esa nación andina.
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