Un menor de dos años de edad fue sometido a una broncoscopía (un procedimiento para observar las vías aéreas) en las instalaciones del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) en Tuxtla Gutiérrez, debido a que al niño, mientras comía y jugaba, se le atoró un cacahuate, situación que le provocó tos y problemas para respirar.
Elsa Albores Ríos, directora médica del Hospital, informó que el primer paso fue la realización de una toma de muestra PCR para que se descartara el Coronovirus, después vino la observación, se encontró el objeto y se procedió con la extracción.
En ese sentido, puntualizó que es fundamental que los familiares cuiden a los menores de edad, que eviten que se lleven objetos pequeños a la boca por el riesgo que existe de que los aspiren.
“Evitar las semillas o cacahuates; y en caso de que ocurran estos accidentes, acudir al médico de inmediato para evitar complicaciones”, dijo la especialista.
En el HEP, durante el año pasado se aplicaron un promedio de nueve broncoscopía por objetos atorados en los infantes, sin embargo, en este 2021 ya suman 11 procedimientos por ingesta.
“La aspiración de cuerpos extraños es una enfermedad frecuente en pediatría; en su mayoría en menores de 5 años y en adolescentes. Se trata de un accidente. Habitualmente, al jugar, los niños y niñas se llevan cosas u objetos a la boca y son aspirados y bloquean las vías respiratorias, lo que deriva en complicaciones, en ocasiones graves, con pérdida de funcionalidad pulmonar o con supuración bronco pulmonar”, finalizó la directora médica del HEP.












