A pesar de los avances normativos, el principal reto, advirtió la especialista Dulce María Sánchez Medina, es lograr que el reconocimiento jurídico de los animales de compañía se traduzca en una protección efectiva mediante el estricto cumplimiento de la ley y el combate a la impunidad.
La estudiante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) subrayó que la protección integral no debe limitarse a la sanción penal, sino que requiere articular mecanismos civiles, sanitarios y administrativos, así como campañas de sensibilización ciudadana y una coordinación constante entre autoridades y sociedad para prevenir el maltrato desde su raíz.
La implementación efectiva, dijo, depende de que la ciudadanía se sume de manera activa al cuidado de los animales y de que las autoridades cumplan a cabalidad su obligación de garantizar el bienestar y la justicia en cada municipio de la entidad.
Estas reflexiones formaron parte de la ponencia “La Protección de los Animales de Compañía en Chiapas: objeto y alcance en el marco del constitucionalismo moderno”.
Avances
Sánchez Medina detalló que el marco jurídico mexicano ha evolucionado de manera progresiva con la reforma constitucional de 2024, que incorporó disposiciones expresas en los artículos 34 y 73 para prohibir el maltrato animal y establecer la obligación del Estado de garantizar su cuidado.
En el ámbito estatal, destacó la reforma al Código Penal de Chiapas de 2025, que añadió el Título 28 relativo a delitos contra animales de compañía, definidos sobre todo como la especie canina por su estrecho vínculo afectivo con los ciudadanos.
La ponente recordó que tradicionalmente los animales eran vistos como bienes patrimoniales, pero hoy se les reconoce como seres sintientes capaces de experimentar dolor, lo que ha impulsado un cambio de paradigma en el constitucionalismo moderno.
No obstante, advirtió que el reconocimiento normativo es solo el primer paso; la verdadera protección exige prevenir la violencia, atender el maltrato y garantizar un trato humanitario en toda movilización o tenencia.












