Filiberto Cruz, director de la escuela primaria Ángel Albino Corzo, en Tuxtla Gutiérrez, informó que a pesar de las medidas sanitarias que se puedan estar implementando ante un posible regreso a clases presenciales, se llevará a cabo siempre y cuando los padres de familia estén de acuerdo.

Recordó que la Secretaría de Educación giró un oficio a las escuelas de nivel básico, en el que solicitó información sobre las que cuentan con los protocolos sanitarios para prevenir contagios de Covid-19.

Esto derivado del anuncio a nivel federal sobre un posible retorno seguro a clases presenciales, o en caso de que no cuenten con ello, se estaría capacitando a la brevedad a los directivos como a docentes de las instituciones de la entidad.

En relación a este tema, la Subsecretaría de Educación Estatal pidió que en un plazo exprés de 48 horas se informe acerca de los indicadores de escuelas certificadas en el “Protocolo de Seguridad Sanitaria en el Entorno Laboral”.

Sin embargo, de las 20 mil 552 escuelas públicas y privadas, no todas cuentan con agua y jabón, ni con las condiciones de infraestructura para guardar la sana distancia.

En el caso particular de la primaria Ángel Albino Corzo, el director detalló que se están preparando, sin embargo, antes del regreso a clases presenciales, primeramente realizarán un consenso con padres de familia para poder tomar una decisión al respecto.

Agregó que desde hace unos días se les está haciendo llegar la guía protocolaria, “pero nosotros estamos constantemente cuidando y acatando las medidas de seguridad que la Secretaría de Salud, de manera conjunta con la de Educación, que es a donde correspondemos, exigen”.

Informó que actualmente se está dando mantenimiento a las escuelas para otorgar las condiciones adecuadas a un regreso seguro a clases presenciales.

“Dentro del protocolo se establece el uso de cubrebocas, guardar la sana distancia, marcar el lugar de ingreso y de salida, lavado constante de manos”, manifestó.

Este ha sido un reclamo constante de la CNTE, ya que en Chiapas menos del 30 por ciento de las viviendas tiene acceso a servicios básicos como agua potable, lo que ha generado división de opiniones sobre el tema.