Alrededor de 110 trabajadores de la empresa Cales y Morteros del Grijalva, acompañados de sus familias, hicieron un pronunciamiento público para pedir la continuidad de sus labores, luego de protestas para la salida de la empresa por afectaciones al derecho humano a un medio ambiente sano de pobladores cercanos y al área natural protegida del Parque Nacional “Cañón del Sumidero”.
José Luis Pérez, trabajador del departamento administrativo de la empresa, indicó que no se oponen a una reubicación en un predio ya comprado en Suchiapa, ya que les interesa salvaguardar sus ingresos y proveer a sus familias.
Hace unos días, la organización “Salvemos al Cañón del Sumidero” se manifestó a las afueras de dicho inmueble, ubicado en Chiapa de Corzo, para exigir el cese de operaciones y la reubicación de la empresa, luego de la Recomendación 12 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que documentó las violaciones al derecho humano a un medio ambiente sano de las comunidades cercanas.
Desde las afueras de la empresa calera, Pérez juntó a su más de 100 compañeros y sus familias, afirmó que la empresa, que ha operado por más de 50 años, no ha hecho ninguna afectación a la población.
Además, mencionó que si bien se tiene un predio para esta labor en el municipio de Suchiapa, ellos no se niegan en reubicarse, sin embargo, seria un procedimiento largo para volver a trabajar.
“Si está en la reserva, o si está afectando o no eso, ya es cosa de las autoridades que determinaran la situación. Si hay una reubicación no estamos en contra de eso, sólo defendemos nuestra fuente de ingreso, nosotros queremos trabajar”, dijo.
Recomendación
La CNDH emitió la recomendación número 12 dirigidas a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y al Gobierno de Chiapas, por incumplimiento de una conciliación que garantiza la protección y preservación del Parque Nacional “Cañón del Sumidero”, en la parte de Chiapa de Corzo.
El Organismo Nacional detectó que una empresa, en alusión a Cales y Morteros del Grijalva, se encuentra dentro de los límites del Cañón, declarado área natural protegida desde 1980, sin embargo, cuenta desde 1999 con Licencia de Funcionamiento expedida por la Semarnat, actualizada en dos ocasiones, a pesar de que la legislación vigente prohíbe la realización de actividades productivas en la zona.
Cales y Morteros del Grijalva interpuso en diversas ocasiones en contra del decreto en cuestión un recurso de Revocación ante la entonces Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, misma que resolvió a su favor, sin embargo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) recalca que dicha empresa no ha iniciado juicio contencioso administrativo ni juicio de amparo correspondientes.
Al respecto, Adrián Méndez Barrera, director de la Frontera Sur, Istmo y Pacífico Sur de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) detalló que la recomendación evidenció interés, omisiones y corrupción al dejar operar sin ningún permiso a la empresa Cales y Morteros del Grijalva.
Por tanto, la CNDH determinó que no cuenta con sentencia o pronunciamiento formal mediante el cual se haya declarado la ilegalidad o invalidez de dicho hecho, o se haya modificado o dejado sin efectos por autoridad competente.
Petición de salida
Hace unas días, el Movimiento Salvemos al Cañón del Sumidero de la Rivera de Cahuaré, a través de María Alejandra Aldama Pérez, integrante del Movimiento, indicó que el año pasado se renovó el permiso de la empresa de forma indebida y con apoyo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Agregó “ven los problemas ambientales como un negocio, pero ahora la línea es otra con esta nueva gestión, por lo que esperamos una intervención efectiva”.
Informaron pese a ser clausurado el banco de materia de forma definitiva y dos graveras más, la planta sigue con sus operaciones normales, ya que compran la piedra ya triturada para obtener la cal hidratada, lo que lleva a la continuación de sus operaciones.
La integrante del Movimiento detalló que el polvo sigue con afectaciones a los más de dos mil habitantes aledaños a la empresa. Además, pese a que ya no realizan detonaciones con dinamita, los procedimientos se realizan, lo que continúa con las enfermedades respiratorias.












