Se presentó en el Diario Oficial de la Federación, el Programa Nacional para la Igualdad y No Discriminación 2021-2024 del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), en el que se documentó a través de las quejas, encuestas y estudios, que la entidad tiene los índices más altos de prejuicios en instituciones públicas.
Esto, como parte del indicador compuesto de 28 variables, en el que Chiapas ocupó el primer lugar con 2.16 en el índice de intensidad de prejuicios.
A nivel nacional, el sistema de salud fue el que tuvo múltiples prácticas discriminatorias, las cuales excluyen y restringen a grupos sociales específicos como pueblos indígenas y afromexicanos, personas de la diversidad sexual y de género, poblaciones callejeras, personas migrantes irregulares en tránsito y otros.
Registraron la mayor proporción en reportes ante la negación de atención médica o medicamentos las entidades federativas de Chiapas con 18 %, Guerrero 16.6 % y Oaxaca 15.7 %.
Otro indicador estratégico refleja que las condiciones de atención en salud son proporcionales a la mortalidad infantil, en el que estos tres estados también registran tasas elevadas: Guerrero con 17.2 defunciones anuales promedio de menores de un año, por cada mil nacidos vivos; Oaxaca 18.9 y Chiapas con 20.3.
De acuerdo a la Encuesta Nacional para la Discriminación (Enadis), realizada por el Conapred, reveló que la población indígena de seis años y más de la región suroeste, reportó en mayor medida no haberse atendido bajo ninguna situación en servicios de salud, lo que representa el 5.5 %, en contraste con la que reside en la región noreste del país, con 0.2 %.
A nivel nacional, los actos presuntamente discriminatorios denunciados fueron realizados en un 86.6 % por personas con discapacidad, 88.9 % de personas adscritas indígenas.
Sin embargo, según sus estimaciones, 91 % de las mujeres y 93.3 % de las y los jóvenes a quienes se le negó injustificadamente algún derecho, no lo denunciaron.
De forma general, se expuso que alrededor de la cuarta parte de las personas no denuncia un acto discriminatorio, ya que simplemente no saben que pueden hacerlo.
De acuerdo a sus encuestas, el porcentaje es que el 25.7 % de mujeres, el 27.4 de personas mayores, 27.8 de personas afrodescendientes, 30.8 de personas hablantes de lengua indígena y 34.4 % de personas con discapacidad, desconocen que tienen el derecho de denunciar un acto de discriminación.












