La revictimización se trata de acciones, palabras, comentarios y cuestionamientos que producen una carga o sufrimiento adicional añadido por parte de la sociedad civil y de instituciones públicas o privadas, que son las encargadas de brindar la atención a la víctima de un delito o violación a sus derechos humanos, principalmente a las mujeres.
Hoy día, en México se vive una ola de violencia contra las mujeres bastante fuerte, al grado de que los registros indican que cada día 10 de ellas son asesinadas. Algunas personas e instituciones han llevado este escenario más allá, llegando incluso a cuestionar a las propias víctimas como si fueran las responsables.
La abogada y consultora política Marisela Aguilar Gerardo comentó que la violencia no se limita a agresiones físicas, también aplica de forma verbal, generando un impacto tanto psicológico como emocional, y en el caso de las víctimas de violencia o feminicidio, la carga es mayor si se es sobreviviente, o en su caso afecta a la familia.
Cuestionar a las víctimas, hacer comentarios sobre su conducta, comportamientos y acciones, es hacerlas revivir la situación que vivieron, lo mismo sucede con la familia que perdió a una hija, hermana, madre o esposa de forma violenta, sobre todo si el proceso penal sigue vigente y el culpable no ha sido detenido.
Reiteró que existen muchos tipos de violencia, siendo uno de ellos la verbal, que aplica en muchas situaciones pero que desafortunadamente se ha normalizado en muchos contextos. La publicidad sexista y machista permitida (hasta ahora) ha sido uno de los tantos factores para ello.
“Como personas, parte de una sociedad, debemos cuidar nuestras expresiones, ser empáticos, los personajes públicos también deben hacerlo, las autoridades están obligadas, por eso deben tener protocolos”, señaló.
La abogada indicó que no se debe permitir hacer chistes o comentarios “positivos” tras la pérdida de una vida, por lo que las autoridades deben intervenir a fin de que no se siga normalizando un suceso tan grave y delicado como la muerte de una mujer.
Desde el ámbito legal, la familia debe acudir ante la autoridad y denunciar para concientizar a la sociedad, a los medios de comunicación, a personalidades públicas que incurren en el lenguaje de revictimización.











