El Gobierno de Chiapas se encargará de revivir el Centro Social Francisco I. Madero de Tuxtla Gutiérrez, que permaneció en total abandono y víctima de la rapiña de la delincuencia común.
Acciones
El Consejo Estatal para la Cultura y las Artes prevé una inversión de unos 22 millones de pesos para su remodelación para convertirlo en un espacio digno de conciertos y obras de teatro. En su interior se espera la existencia de distintas salas y librería.
Al recinto se le han retirado el mobiliario que aún permanecía en su interior y los ventanales del primer piso en la parte frontal. Para tales trabajos iniciales, se le ha rodeado por una malla que evite dañar a los transeúntes.
El Centro Social Francisco I. Madero de Tuxtla Gutiérrez fue construido en 1883 como teatro municipal. Ahora tiene la dirección de esquina de la 2ª Norte y 2ª Oriente en el centro de la ciudad, pero hace 132 años ocupó el atrio de la desaparecida Iglesia de San Jacinto.
Historia
17 años después de su creación (1900) recibió el nombre de Teatro del Estado, y fue cuando se unió al patrimonio del Gobierno de Chiapas.
30 años después de su segunda denominación fue nombrado Teatro Emilio Rabasa, permaneciendo así solo 14 años porque en 1944 fue cerrado. Un años después, Juan Esponda siendo gobernador, ordenó su demolición, para ser reinaugurado en 1946. Desde entonces se le conoce con el nombre que conserva hasta la fecha, pero fue cerrado y destinado al abandono hace dos sexenios gubernamentales.
El Centro Social Francisco I. Madero se une a la serie de recintos en rescate del Gobierno de Chiapas. En la lista de proyectos de restauración se encuentran los teatros Emilio Rabasa en Tuxtla Gutiérrez y el de la ciudad de Tapachula. Además del ex convento Santo Domingo, el teatro Hermanos Domínguez de San Cristóbal de Las Casas, y la restauración del antiguo palacio municipal de San Cristóbal de Las Casas, que se convertirá en un museo.












