A los 10 años todos los niños deberían saber leer y también entender lo que están leyendo, sin embargo actualmente hay una crisis en el aprendizaje y esta situación se acentúa porque si al terminar la primaria no aprenden, es difícil que en otro nivel escolar puedan hacerlo.
Lo cual impactará en un futuro ya que en un mercado cada vez más competitivo, la carencia o poca presencia de habilidades en los niños y niñas hará muy difícil que puedan conseguir un trabajo bien remunerado.
De acuerdo con el informe diagnóstico del Derecho a la Educación del Coneval, en México, no sólo se presenta insuficiencia en la oferta educativa, sino que también es insuficiente el personal docente, los materiales, la actualización de programas y planes de estudio y la infraestructura y servicios en las escuelas.
Por eso, la posibilidad de que a los 10 años un menor sepa leer y escribir bien, es utópico y no sólo en México, en toda Latinoamérica donde la calidad de la educación está a la deriva.
En nuestro país al menos unos 30.8 millones de personas se encuentran en condición de rezago educativo, de acuerdo a estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este organismo señala que por entidad federativa, los niveles más altos de rezago educativo están en Chiapas con 52%, Oaxaca con 51% y Michoacán con 47.8%, estados donde los conflictos magisteriales son más agudos y de manera constante.
En estudio precisa que de los 89.7 millones de personas de 15 años y más del país, 34.4% se encuentran en situación de rezago educativo y combatir esta situación ha sido difícil en el país.
De acuerdo al Banco Mundial si bien la mayoría de menores van a la escuela, a los 10 años ya deberían saber leer y escribir, pero desafortunadamente un 51% de ellos no tienen la capacidad de poder leer y entender un texto simple.
Investigadores aseguran que la falta de inversión en educación y salud es una de las principales causas de que los niveles de aprendizaje no sean los que se requieren.
El estudio denominado pobreza y aprendizaje, asegura que las estadísticas en rezago educativo es un llamado de atención para tomar medidas que permitan superar este escollo que frena las perspectivas de crecimiento de los países.
Sin fundamentos sólidos en lecto-escritura, los niños y los jóvenes no pueden prosperar más adelante en la escuela o en el lugar de trabajo, ya que carecen de las habilidades y el capital humano que necesitan para impulsar sus carreras y sus economías.
Capacidad
Actualmente la situación no es nada satisfactoria: el Índice de Capital Humano muestra que, a nivel global, se espera que la productividad del niño promedio nacido hoy sea sólo un 56% de su potencial completo, cuando se le compara con el potencial máximo que se obtendría si los países invirtieran lo suficiente en salud y educación adecuadas.
“El hecho de que un niño no pueda leer es un claro indicador de que los sistemas escolares no están bien organizados para ayudar a los niños a aprender en áreas como matemáticas, ciencias y humanidades”.
Aunque, señala, es posible aprender luego si se esfuerzan, los niños que a los 10 años no leen, o por lo menos al terminar la escuela primaria, normalmente, fracasan en alcanzar un nivel de lectura adecuado más adelante en su vida escolar.
Inversión para el futuro
Según los expertos, con las tasas actuales para reducir la pobreza en el aprendizaje, el objetivo de que todos los niños sepan leer para 2030 está muy lejos de alcanzarse.
“Si se sigue avanzando al ritmo registrado entre los años 2000 al 2015, para 2030 un 43% de los niños de 10 años en todo el mundo aún no podrán leer ni comprender un texto breve. Incluso, si cada país progresara a tasas más rápidas de las logradas en su región, nuestras estimaciones muestran que un 28% de los niños a nivel global seguirían con un aprendizaje pobre”, afirma la investigación realizada.
En este sentido destaca que se debe impulsar un plan de acción a este respecto, el Banco Mundial ha establecido un nuevo objetivo de aprendizaje global: reducir al menos a la mitad la proporción de niños que no pueden leer y comprender un texto breve a la edad de 10 años en todo el mundo.
Para poder afrontar esta situación, considera que se debe continuar el trabajo con los países para fomentar paquetes de políticas de alfabetización, aprendiendo de las historias de éxito.
Además considera que se debe fortalecer más el trabajo analítico y de asesoramiento técnico a nivel nacional y regional, establecer nuevas habilidades para los directores de escuela en el uso de resultados a nivel escolar para comprender la situación de “pobreza de aprendizaje” en la escuela y poder implementar planes de mejora concretos.
Asimismo, recientemente se realizó un evento en Guatemala de intercambio de conocimientos sobre el uso de evaluaciones estandarizadas para mejorar el aprendizaje en Centroamérica. También se buscará aprender de las partes interesadas los métodos y experiencias que tienen en programas de alfabetización temprana en la región.












