Con base en el reporte mensual emitido por la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Chiapas se mantiene como uno de los 14 estados del país bajo el parámetro de riesgo muy alto en su masa forestal por el tema de los descortezadores, que es una plaga que se ubica sólo por debajo de los incendios en cuanto a los daños que se generan en los ecosistemas de nuestro país.
En la información, se detalló que estos escarabajos generan un impacto negativo en la superficie y también en el arbolado de los bosques que son de clima templado. La alerta mensual explicó que “habitan debajo de la corteza del árbol y se alimentan del tejido que conduce los nutrientes del mismo. La forma del cuerpo varía de robusto a delgado, su longitud oscila desde 2.2 a 9 mm y su color va desde rojizo, café rojizo, café, hasta el negro”.
Para confirmar los daños que provocan estos escarabajos en los árboles, se pueden observar que provocan cambios en la coloración del follaje, pasando a verde, amarillento o rojizo, dependiendo el caso. No obstante, la evidencia de que afectaron la vegetación es que también dejan una especie de resina o grumos sobre las ramas o la corteza.
Se advierte que los escarabajos toman como alimento los nutrientes que tiene el árbol, que con el paso del tiempo esta acción provoca que esa vegetación muera. Estos agentes generan, también, desechos que a simple vista tienen la forma de aserrín.
Adicional a lo antes señalado, es común que a estos agentes se les pueda observar al interior de las cortezas, prefieren alimentarse de las variedades de pinos, desde el real, blanco, colorado, hasta el ocote. También afectan en las especies de cedro blanco, enebro y el pinabete.
Para determinar que Chiapas forma parte de las entidades que presentan un riesgo alto por la presencia de los descortezadores, se tomó en cuenta la información que ha compartido el Monitor de Sequía, las temperaturas que se estimaron durante el mes de enero de este año, los incendios forestales y también los saneamientos que han hecho de los terrenos desde 2017 y hasta el 2021.
Según la información, “los estados de Sonora, Coahuila y Aguascalientes presentan áreas con riesgo moderado. Las entidades federativas restantes que tienen vegetación forestal de coníferas se determinan con riesgo bajo”.












