Colonos de Infonavit Grijalva reconocen el peligro que representa la calle Ricardo Flores Magón cada temporada de lluvias, pues esta se convierte en un río caudaloso donde es común ver vehículos siendo arrastrados por la corriente, o bien, varados por la crecida del agua.
Peligro
Los habitantes de la colonia saben muy bien que esa calle y otras aledañas deben evitarse. Ellos mismos señalan que han sido testigos de cómo los vehículos que intentan atravesar el afluente son arrestados y muchas veces sus conductores han tenido que ser rescatados.
“Esto ya existía desde que fue fundada la colonia, baja una corriente de un río que existía —El Bambú—, y esto provoca muchos daños, de la últimas crecientes que pasaron en este año se llevaron cuatro carros de una vez, una corriente muy alta llega a subir medio metro de altura. La gente de aquí no pude cruzar. Desemboca fuerte con mucha piedra”, dijo Oswaldo Nava, vecino de la calle Ricardo Flores Magón.
“En años anteriores se ha llevado personas, una ocasión pasó un señor, iba en la corriente pidiendo ayuda, se lo llevó y lo fue dejar hasta la Ficalía. Muchos desconocen como está el flujo del agua y aun así pasan”, agregó don Oswaldo
Prevención
Rosi Gutiérrez, quien vive en la Primera Sección de Infonavit Grijalva y que tiene su hijo en la primaria de la colonia, destacó, “cuando llueve demasiado no traemos al niño a la escuela para evitar pasar, si uno viene en carro pues evitar que quedemos atorados”.
Luego de la lluvia, se presenta otra situación, el material de arrastre (petreo) que queda sobre la calle bloque el tránsito, por lo que elementos de la Secretaría de Protección Civil (PC) tanto Municipal como Estatal tienen que retirarlo.
Eder Fabian Mancilla Velazquez, secretario de PC de Tuxtla Gutiérrez, informó que, este año, en lo que va de la temporada lluvias, alrededor de 25 vehículos quedaron varados por intentar cruzar, siete unidades fueron arrastrados a la altura de la Fiscalía General del Estado (FGE), sobre el libramiento Norte; cuatro más en otros puntos de la ciudad, como en la colonia La Ilusión y en El Mirador.
Riesgo imprudencia
Debido al riesgo que representa el cruce calles y avenidas con encharcamientos, no solo para quienes deciden cruzar, sino quienes arriesgan su vida por salvar otra, sean otro ciudadano o rescatista, la Secretaría de PC municipal ha anunciado que buscará que estos actos sean sancionados.
Mancilla Velázquez destacó que aunque las redes sociales han ayudado a disminuir estos actos de riesgo, al evidenciar en video la imprudencia de la gente o el momento que se realiza un rescate y el grado de dificultad que esto implica, aun persisten los casos donde vehículos se quedan varados o se inundan.
“El transporte público no ha disminuido, incluso, quienes trabajan en mandados o transporte particular de Didi o Uber cobran un monto mayor si el servicio se realiza bajo la lluvia y son estos vehículos los que mayormente se quedan varados”, sostuvo.
“Se tuvo una plática con la FGE en su momento para saber cuáles son los procedimientos para generar esta situación de la transferencia de riesgo, que es el término que se utiliza en PC, donde si la ciudadanía se expone a una situación vulnerable o en peligro ya es responsabilidad de ellos; estamos trabajando en eso, no se ha concretado, tiene diferentes atribuciones de carácter jurídico”, detalló.
Finalmente, expuso que cuando una persona decide cruzar una calle inundada “no solo se pone en riesgo sino también algún ciudadano que quiera rescatarlos o las unidades de emergencia, que aunque se quiera rescatarlos, son vulnerables al peligro”.












