Con el objetivo de bajar de peso más rápido, algunas personas han llegado a utilizar medicamentos enfocados al tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2, como la metformina y el ozempic, lo que puede llevar riesgos serios para su salud si es que no padecen tal enfermedad.
Alfredo Briones Aranda, profesor-investigador adscrito a la Facultad de Medicina Humana, campus II de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), comentó que la metformina es un hipoglucemiante oral que sirve para regular la glucosa en sangre.
En los diabéticos, la metformina es excelente cuando se combina con el ejercicio y una alimentación saludable, porque eso favorece el efecto del medicamento.
Sin embargo, peligrosamente se ha utilizado para bajar de peso sin supervisión porque disminuye el apetito, ya que envía al cerebro una sensación de saciedad, pero su consumo debe ser bajo prescripción médica.
Aclaración
“En cierto tipo de pacientes que pudieran utilizar este medicamento, tendría que ser valorado por completo, ver si es adecuado el tratamiento para bajar de peso, porque tendría necesariamente que aumentar su actividad física, para disminuir riesgos”.
Enfatizó que debe ser un tratamiento integral porque el riesgo es que no baje de peso y que se genere una descompensación en su glucosa, porque no se combina con ejercicio.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha referido que el ozempic cuenta con autorización sanitaria solo para diabetes mellitus tipo 2 con ciertas características; cualquier otra indicación terapéutica no se encuentra autorizada por esta autoridad sanitaria.
Este organismo ha emitido alertas sobre la comercialización ilegal del medicamento en plataformas de venta por internet, redes sociales y otras aplicaciones web, por lo que se debe tener cuidado.












