La mala planeación de la extensión urbanizada en Tuxtla Gutiérrez tiene efectos negativos sobre la cuenca del río Sabinal; la deforestación hacia la parte alta ocasiona que con lluvias intensas, como las esperadas para los próximos días, exista alta posibilidad de desbordamientos y afectaciones a las viviendas.
El ingeniero Walter López Báez, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), expuso que la cuenca en la que está asentada Tuxtla Gutiérrez es susceptible a desbordamientos e inundaciones debido a las afectaciones en su sistema de afluentes.
Esto significa que la tala de árboles y el exceso de pavimentación hacia las colonias en las orillas ocasionó que cuando llueve no haya una filtración adecuada, por lo contrario, los escurrimientos se incrementan y elevan rápidamente el nivel del río Sabinal; es entonces una cuenca enferma debido a la actividad humana.
Sin embargo, cuando es tiempo de seca, este afluente llega a niveles muy bajos porque la vegetación no es suficiente para mantener los niveles de agua, entonces el líquido se filtra demasiado rápido.
Señaló que en un momento en el que los eventos meteorológicos son de gran intensidad se pueden revivir episodios desafortunados como el ocurrido en 2005 en la cabecera municipal de Motozintla, donde el rió atravesó el poblado debido a que la extensión urbanizada interrumpió el sistema del afluente natural.
Destacó que en años recientes incrementaron los episodios de “zonas de arrastre” en Tuxtla Gutiérrez, donde las corrientes de agua descienden a gran rapidez e inundan partes de la ciudad, como en 2018, cuando un afluente entró por la parte trasera de una conocida plaza comercial al poniente.
Ante esta situación, en el caso de la capital chiapaneca, dijo es preciso comenzar con planes integrales para recuperar la cuenca; deben incluirse áreas de conservación en las partes altas, donde se originan los escurrimientos violentos.
Destacó que un ejemplo de lo que el Inifap hace al respecto de la recuperación de cuencas es el caso de “La Suiza” en la Sierra Madre de Chiapas, donde desde el 2010 realizan trabajos de conservación en una extensión de seis mil hectáreas dentro de la reserva natural de El Triunfo.
En ese lugar se establecen estrategias para mantener el sustento de las familias dedicadas al cultivo de café, maíz y frijol, además de mantener la actividad productiva sin dañar la cuenca, de manera que en su desarrollo se evite repetir el caso de ciudades como Tuxtla Gutierrez.
Inundaciones recientes
En Tuxtla Gutiérrez, uno de los barrios con mayores afectaciones por los escurrimientos es el Niño de Atocha, los últimos años han dado cuenta de las severas afectaciones a algunas viviendas ubicadas sobre la 5ª Poniente, donde los vecinos han tenido que construir bardas para evitar daños materiales todas las temporadas de lluvia.












