"Arely Domínguez * CP. Desde hace dos anos y medio, una vez al mes menores con enfermedades graves esperan con ilusión la llegada de los payasos... Es un arma que los ayuda a superar los malestares que enfermedades como la leucemia, malformaciones genéticas y enfermedades crónicas les provoca.
Sus ojos cafés reflejan la fuerza para enfrentar retos como el último que tuvo que vivir. Un sombrero rosa cubre uno de los estragos que los tratamientos aplicados le ocasionaron.
Desde hace tres meses aproximadamente su casa es el Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP), el cual se ubica al oriente de la capital chiapaneca. Y hace cinco meses le fue diagnosticado cáncer en el pie. Tratamientos fueron y vinieron sin poder darle una cura.
Es originaria del municipio de Tonalá. Los médicos que visitó en Tapachula le ofrecieron como única solución la amputación de una de sus extremidades.
Hace tres meses la enviaron al Hospital de Especialidades Pediátricas. No lograron salvar su extremidad pero sí terminar con la enfermedad que la aquejaba.
Es la más pequena de cinco hijos, tiene doce anos y se llama Anabel Toledo López.
Mientras Chipotin realiza una rutina con la filarmónica, ella se muestra atenta, la sonrisa se dibuja en su cara... su día ya es mucho mejor.
""Yo veía a mi hija muy acabada, pensaba que la iba a perder, pero afortunadamente lograron salvarla y ahora se recupera poco a poco"", comentó la mamá de Anabel.
Chipotin, uno de los integrantes de este proyecto, comentó que para poder llevar a cabo el show deben de tomar algunas precauciones como hablar un poco más bajo, no pueden hacer concursos (pues la mayoría de los ninos está en silla de ruedas), por mencionar algunos.
Explicó que son constantes las lecciones de vida que los ninos les dan, pequenos que a pesar de encontrarse en cama se aferran a la vida con mucho entusiasmo.
""Muchas veces, varios de los payasos que participan, han sido sorprendidos por las historias de vida que aquí se encuentran"", dijo.
El subdirector de Atención al Usuario del HEP, Humberto Toledo Pineda, informó que desde que inició el proyecto se han beneficiado un aproximado de diez mil ninos.
Uno de los retos para este ano es lograr hacer la risaterapia dos veces por mes.
Toledo Pineda recordó que uno de los beneficios que trae esta experiencia con payasos es que los ninos están de mejor humor, no ponen trabas para tomar sus medicamentos, su nivel anímico mejora al igual que el de los padres, ya que son largas temporadas las que tienen que pasar en el hospital.
Los males oncológicos (cáncer) son los más atendidos en la institución médica, la leucemia es una de las enfermedades que están creciendo; de cada diez ninos, dos pueden padecer esto.
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