Para la mayoría, el fin de año es una fecha para reflexionar lo hecho y no hecho a lo largo de los 12 meses que quedaron atrás. Muchos lo definen como la oportunidad de cambiar hábitos, actitudes y hacer nuevas cosas; para reforzar esas ganas existen varios rituales que se hacen la noche del 31 de diciembre.
La psicoterapeuta Gestalt y psicóloga clínica, Leticia Pérez de la Cruz, comenta que los rituales están inherentes al ser humano desde hace miles y miles de años, muchas de las prácticas y costumbres que hacemos lo son, como el cumpleaños, sin embargo estos cambian según la cultura, el lugar, las creencias y las religiones.
Valor cultural
Agrega que estos tienen un valor cultural e histórico-social porque ayudan a fomentar la unión de una familia o de una comunidad completa, ya que existen rituales para hacer en el hogar o en el núcleo familiar, de manera colectiva en la ciudad donde habitamos. En México existen muchos y muy distintos, reconoció.
Una motivación
En el caso de los rituales de fin de año, indicó que fomentan el cambio, ya sea de actitud o de un hábito. El hacer algo nuevo e ir a nuevos lugares, fungen como una motivación para cambiar algo de nuestra vida, además que algunos son divertidos para hacerlos en familia.
Algunos rituales como las 12 uvas o los 12 deseos, ayudan a reflexionar a aquellas personas que se dan cuenta que es importante cambiar cierta actitud y puede ser un buen ejercicio de autoconocimiento, quizá aceptar que se requiere ayuda.
“Básicamente se plantea el simbolismo de renacer, renovarse, todo ritual tiene un significado especial, una carga emocional, porque es un compromiso con uno mismo, una motivación, traen una sensación de bienestar”, rememoró.
Si se tiene la oportunidad de estar con la familia en el fin de año, los rituales tienen una carga emocional mayor, traen diversión y unión, por eso, recomendó hacer el ritual que mejor parezca, pero no debe tomarse como una presión.
Sin presiones
La especialista dijo que los propósitos de fin de año o rituales tampoco deben ser considerado como una presión para hacer ciertas cosas, si bien hay que hacerlos con conciencia, hay que tener claro que si no se cumplen todos no pasa nada, lo mejor es priorizar.












