El profesor de primaria Rodrigo Patishtán Sánchez combina la docencia con la lucha libre, oficio que ha practicado de manera profesional desde hace más de 30 años en que comenzó en Tuxtla Gutiérrez con el nombre de Mente Roquera.
“Soy profesor de educación primaria y a nivel superior, especialista en matemáticas y además de impartir clases en el cuarto grado en la Escuela Primaria Josefa Ortiz de Domínguez de San Cristóbal, trabajo en la Normal Manuel Larráinzar, pero además soy luchador profesional”, dijo.
Agregó que proviene de la dinastía Furia de Chiapas, con más de 30 años en esta actividad deportiva. Hemos incursionado en diferentes partes del estado, pero más me he dedicado a la parte de la educación”.
Señaló que empezó a luchar a los 15 años y profesionalmente a los 20 “que me hice de una licencia a través de un riguroso examen en Tuxtla Gutiérrez y de ahí empezamos a marcar una era importante. Mi nombre de batalla es Mente Roquera. Me bauticé con ese nombre, gracias a la música del rock and roll de Alex Lora. Hay una canción de 1990, con esa parte de mente roquera”.
En entrevista afirmó que se presenta constantemente, “pero ahora estoy más dedicado a la parte de la escuela; es poca la actividad, pero entre 1990 y 2015, las presentaciones eran cada 15 días en diferentes arenas profesionales del país y locales”.
Originario del municipio de Ixtapa, Patishtán Sánchez subrayó: “Me encanta la lucha libre, es algo cultural, parte de nuestra identidad mexicana. Chiapas no se queda atrás, tenemos el deportivo Roma con muchos gladiadores que han hado batalla a lo largo de la historia luchística nacional”.
Mente Roquera comentó que Cirilo Guillén, “más conocido como Furia de Chiapas, de 65 años”, es su tío. “Es una dinastía en la capital Tuxtla Gutiérrez que dejando muchos contendientes, a favor y en contra; alumnos que hoy en día trabajan y se dedican profesionalmente a la lucha libre”.
Lucha contra el bullying
Reiteró que “combino la educación con la lucha libre, sobre todo en la parte de la cultura de la lucha tenemos un slogan que venimos trabajando con otros compañeros, principalmente con Akin, el hijo del sol maya, que es luchador, contra el bullying; también trabajamos en escuelas, buscando que el bullying no sea una actividad común.
La verdad es que ese deporte se disfruta mucho; la interacción con el público es increíble. He tenido la oportunidad de estar en la Arena Guadalajara, Puebla, Neza y otras ciudades, con más de 3 mil espectadores y con un movimiento, una mímica se siente increíble ese conecte”.












