Vecinos de la zona centro de San Cristóbal denunciaron el ruido excesivo que padecen por las noches por parte de una serie de bares que en su interior albergan una cancha de futbol. Pese a que ya han notificado de la situación al ayuntamiento, solicitando inspecciones e información sobre los negocios, no han tenido respuesta por parte de las autoridades.
En los videos compartidos por los afectados se observa cómo la música de los bares impacta directamente en sus hogares, perturbando el descanso de personas de la tercera edad que habitan en la zona.
Antecedentes
Los vecinos presentaron un primer escrito dirigido a la presidenta municipal, Fabiola Ricci, el 23 de julio, en el que solicitaron inspecciones durante los horarios de mayor actividad, así como una revisión de las licencias; sin embargo, no hubo respuesta.
Fue hasta el 30 de julio de ese mismo mes que la Dirección de Ecología y Medio Ambiente municipal, a cargo de Jade Cantú, informó sobre una inspección a los bares, concluyendo que las mediciones a tres de los cuatro establecimientos se encontraban dentro de los límites permitidos.
En el oficio emitido por la Dirección, donde no se especifica la hora de las visitas, se señala que en el cuarto negocio no se observó ningún ruido. Sin embargo, posterior a la visita, las quejas continuaron, generando dos folios del 911, el primero el 14 de agosto, y el segundo el 18 de agosto.
Pese a que los quejosos solicitaron que la verificación se hiciera al interior de los hogares para que se observara el impacto de la música, gritos y golpes de balón de los negocios, la directora se negó, amparándose en que el procedimiento consistía en ir directamente a los establecimientos.
Sin respuesta
El 17 de agosto los vecinos también le hicieron solicitudes formales a la Dirección de Planeación y Desarrollo Urbano, a cargo del arquitecto Alfredo Lobato Coello, para conocer el giro de los negocios y si existen licencias para las modificaciones hechas a los edificios céntricos. Hasta la fecha no han tenido respuesta.
De igual forma, y sin ser atendidos, el pasado 18 de agosto los afectados solicitaron una inspección de Protección Civil por la aparición de ranuras y grietas en muros colindantes, y determinar si las afectaciones están relacionadas con las vibraciones y actividades realizadas en los negocios denunciados.












