"Abenamar Sánchez * CP. Dicen que el Río Sabinal podría estar mejor. Se lo hago saber a un hombre, Héctor Escobar, y él luego vira, parado en el puente que comunica a las colonias El Campanario y San José sobre el poniente de la ciudad, hacia el cauce. No tarda en levantar la vista inquisidora: zcon esa basura?, zcon esa agua negra?, zcon ese monte? Eso parece preguntar, con el rostro un poco desencajado, pero opta por una salida optimista: ""si le dan una limpiada, no sólo estaría bien, sino se evitaría otra inundación como la que afectó hace unos anos"".
Esperanzador. Así suena ahora la voz de Héctor, un hombre entre los 50 ó 60 anos. Hace rato se mostró un poco pesimista porque, a su decir, a nadie le importa la suerte del Río Sabinal, el río que atraviesa de poniente a oriente a la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, y que en temporada de seca apenas fluye nutrido con aguas negras, pero en temporada de lluvias amenaza con cargar todo lo que a su paso encuentre. Recordemos la última inundación, dice Héctor Escobar.
El 6 de octubre de 2004 el Sabinal recordó su presencia. Alimentado por las lluvias de la tormenta tropical Larry se salió de sus cauces y partió prácticamente en dos a la capital. Se habló de miles de damnificados y millones de pesos en danos materiales. Pero ahora, a las dos de la tarde de este martes, sólo Héctor Escobar se detiene bajo la sombra de un viejo sauce llorón para hablar de la situación del Sabinal. Una mujer apenas correspondió con un gesto de desinterés y unos jóvenes atravesaron la calle como si no recordaran que hasta hace unos anos debajo de este puente se escuchaba el murmullo del Río Sabinal.
Pero hoy ya nada se escucha. Debajo de este puente se divisa un montón de basura y la alta maleza que desdibuja los cauces. Más allá, al lado poniente, dice Héctor, hay casas con tubos de desagüe conectados directo al río. Por el Club Campestre la maleza casi alcanza el puente y en las partes descampadas se puede encontrar desde una cuchara desechable hasta una llanta de automóvil. Es el drama del abandono, drama que pretenden evitar unas 14 colonias que están exigiendo al Gobierno Estatal eche a andar un proyecto integral que impacte en las cuencas: desazolve, construcción de muros y reubicación de familias. Héctor suelta una mirada de esperanza.
"











