“Cuaresma es el tiempo de la misericordia de Dios, del perdón de las faltas y de la reconciliación”, por eso a partir de hoy, Miércoles de Ceniza, en el que inician las celebraciones de la Semana Santa para la iglesia católica, el arzobispo Fabio Martínez Castilla, dio a conocer que se le ha otorgado a los sacerdotes del mundo la posibilidad de absolver “el pecado reservado” del aborto, bajo la condición de acompañar a quien ha pecado en su conversión al amor y en defensa de la vida.
“Esto no quiere decir que el aborto sea admitido como bueno, sino que quien haya incurrido en ese pecado puede abrazarse de la misericordia de Dios para convertir su corazón, perseverar en la vida de la gracia y manifestar su arrepentimiento que le lleva a decir ‘sí a la vida’”, resaltó.
Explicó que hoy miércoles da inicio el periodo de preparación de 40 días hacia la fiesta solemne de la Pascua, donde los fieles católicos están invitados a comenzar la Cuaresma con un día dedicado al ayuno, la oración y la penitencia, cuyo signo externo se manifiesta con la señal de la ceniza bendecida en la Santa Misa que el creyente recibe con fe y humildad sobre la cabeza.
Refirió que por tradición los fieles guardan la costumbre de no comer carne los días viernes de Cuaresma como señal de penitencia y de conversión espiritual. Pero además, dijo que los fieles deben saber que los auténticos signos de conversión y renovación espiritual que la busca hacer crecer en nosotros se manifiestan en la oración, el ayuno y la limosna.
Refirió una cita del Papá Francisco en la que señala: “en la Cuaresma se ha de dedicar más tiempo a la oración que descubre las mentiras secretas de nuestro corazón y nos hace buscar el consuelo de Dios; […] la limosna que nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano porque nunca lo que tengo es solo mío […], y el ayuno que debilita nuestra violencia, nos desarma y nos hace crecer haciéndonos experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable, expresando además el hambre y sed de Dios de nuestro espíritu haciéndonos más atentos a la obediencia de Dios y la atención al prójimo”.
En su mensaje, el Papa también invita a “no permitir que el fuego de la caridad se apague en los corazones de los creyentes”, especialmente a no prestar atención a los falsos profetas que “se aprovechan de las emociones para esclavizar a las personas” confundiendo el placer con la felicidad y seduciéndolos con la superficialidad del dinero o la autosuficiencia que desemboca en la soledad.
También considera que, “falsos profetas” o “charlatanes” son los que ofrecen soluciones fáciles e inmediatas a los sufrimientos, especialmente cuando se propone a los jóvenes “el falso remedio de las drogas”, las relaciones de usar y tirar las ganancias fáciles y deshonestas y la vida virtual. Estos “estafadores ofrecen cosas sin valor y quitan lo más valioso como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar”.
En este sentido, Martínez Castilla puntualizó que la Cuaresma es un tiempo de valorar la vida como don, por lo que se promueve la participación en la Jornada de 40 Días por la vida, que consiste en ofrecer oraciones, ayunos, integración familiar y vigilancia pacífica por la vida y la dignidad humana del 14 de febrero al 25 de marzo.











