"Paulina Fernández * CP. ""Destierro, encierro o entierro fue la divisa y símbolo de gobierno de Pablo Salazar"", aseguró el ex gobernador de Chiapas, Roberto Albores Guillén, al recordar las acciones injustas que se desarrollaron en el sexenio pasado contra maestros, periodistas, estudiantes, dirigentes sociales, políticos y población en general, por las cuales debe rendir cuentas.
En conferencia de prensa, Albores Guillén dijo respaldar sin cortapisas la exigencia de miles de chiapanecos para que el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía rinda cuentas sobre su actuar.
Asimismo, calificó la aprehensión de su sucesor como un acto de justicia, de respeto al Estado de Derecho y un severo golpe a la impunidad, además de que, dijo, sienta un precedente saludable para la democracia y el ejercicio del poder.
""En mi carácter de ex Gobernador de Chiapas manifiesto mi respaldo total al gobernador Juan Sabines Guerrero para que llegue hasta las últimas consecuencias en la aplicación irrestricta de la ley, sobre las diversas demandas que enfrenta la administración de Salazar y en específico la persona de Pablo Salazar"", agregó.
Recordó que Pablo Salazar encabezó un gobierno represor donde todo el aparato de gobierno se volcó a fabricar delitos, a conculcar derechos y a saciar venganzas. En este sentido mencionó la ley mordaza y recordó cómo Cuarto Poder, junto a otros diarios locales, fueron víctimas de su política contra la libertad de expresión.
""El gremio periodístico sufrió bajas considerables e irreparables. Los dos Conrados ya no se encuentran entre nosotros"", agregó al referirse al fundador de este rotativo y a su hijo quienes padecieron la persecución del ex Gobernador. Por otro lado, agregó que durante el periodo de gobierno de Salazar, la división de poderes se convirtió en ""una verdadera caricatura política"" pues el Ejecutivo avasalló al Poder Legislativo y al Judicial.
Asimismo precisó que el caso ""Stan"" es un pendiente que reclama investigarse a fondo para delimitar responsabilidades y hacer justicia a las familias damnificadas.
Y pidió no olvidar que la negligencia del gobierno que encabezó Pablo Salazar causó la muerte de más de treinta niños en Comitán sin que éste haya asumido las responsabilidades correspondientes ni haya actuado con diligencia y prontitud para evitarlas.
Finalmente descartó que la detención de Salazar se deba a una venganza política pues ya ""no era posible soslayar su responsabilidad ante el cúmulo de demandas ciudadanas en contra de las arbitrariedades y abusos"" que cometió.
"











