Sale de la frontera novena caravana de migrantes

Sale de la frontera novena caravana de migrantes

Como lo habían anunciado, este viernes 1 de julio partió la novena caravana de Tapachula, y a diferencia de las anteriores, en esta ocasión los preparativos empezaron casi desde los primeros minutos. Finalmente, a las 4:00 horas de la mañana ya estaban caminando.

Salieron del parque Bicentenario para tratar de llegar ese mismo día a Huixtla y exigir que la autoridad mexicana les otorgue pases de salida para transitar hasta la frontera norte con los Estados Unidos, ya que no quieren visas humanitarias.

Según cálculos, el contingente está conformado por unos 2 mil 500 migrantes de nacionalidades venezolana (en alto porcentaje), cubana, centroamericana, así como haitianos que buscan realizar trámites rápidos, no como las visas humanitarias, que se llevan entre dos meses a un año, en un proceso largamente burocrático.

Seguridad

Al igual que en las últimas caravanas, el personal del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Guardia Nacional (GN) se concentró en el punto de revisión migratoria de Viva México, ubicado bajo el puente a la salida de Tapachula.

A decir de los elementos, en esta ocasión solo fungieron como espectadores, viendo pasar la caravana no sin antes recibir de parte de extranjeros señalamientos y consignas minutos después de las 8:00 de la mañana. La mayoría de los migrantes ya habían superado ese retén.

El contingente tomó pequeños descansos porque pretendía llegar con rapidez al municipio de Huehuetán, lugar en donde se ubica el segundo punto de revisión carretero que controla el INM y la GN, para después proseguir su camino hacia Huixtla, que es el objetivo inicial de esta caravana.

Esta caravana también está encabezada por el venezolano Jhonatan Enrique Ávila, quien caminó al frente del anterior contingente, el cual partió de Tapachula el pasado 24 de junio y que prácticamente se disolvió en Huixtla; en aquella ocasión pedía un corredor humanitario que les permitiera transitar por México sin ser detenidos.

Para el venezolano Giancarlo Arango, quien viaja con su familia, el único delito que cometen es buscar mejores condiciones de vida, empleo que no tienen en su país, del que huyen por la represión del gobierno, señaló. Reconoce que el riesgo es grande, “pero es mejor salir del país, que estar condenados a vivir en la miseria y morir en ella”, expuso.

Abundó que la mayoría de los migrantes es gente de bien, que no busca hacer daño y que tampoco quiere quedarse a vivir en Chiapas ni en México, pues “el objetivo es llegar a los Estados Unidos, luchar por un futuro como lo hace una gran mayoría, no solo de venezolanos ni centroamericanos, sino los mismos mexicanos”.

Los migrantes esperan obtener respuesta de las autoridades mexicanas para poder continuar con su camino hacia el norte de México. Piden que se les dé un documento “para que no nos regresen a la frontera sur”, y es por eso que piden el pase de salida, el cual es un documento expedido para que viajen a la otra frontera mexicana sin mayores problemas.