Las consecuencias económicas provocadas por el confinamiento ante la pandemia del Covid-19, empeoran cada día más en las miles de familias chiapanecas que viven en total marginación y dispersión poblacional, sobre todo, ante la falta de atención de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
Lo anterior, lo refleja la vida diaria de familias como la de Petrona Hernández Gómez, originaria de la comunidad San Isidro, Chijilté, en el municipio de Teopisca.
“Aquí sufrimos nosotros porque no hay trabajo y con esta crisis todo está muy caro.
El maíz, el frijol y todas las cosas necesarias que nosotros queremos y necesitamos para sobrevivir subieron sus precios, entonces lo que nosotros pedimos, es una despensa”, dijo con lágrimas en sus ojos Petrona.
En compañía de su hija, dijo estar escribiendo una carta abierta al presidente de la República para que les otorgue un apoyo económico y en especie, que garantice la integridad para sus hijos, en lo que se reponen de este terrible momento de crisis que se vive en todo el país.
Desde la intimidad de su carencia y extrema pobreza, comentó que está preocupada por las prohibiciones y las presuntas sanciones que existen para las personas que no acepten o respeten el confinamiento domiciliario, pero para sus esposos, hoy más que nunca es fundamental tener que ir al campo a intentar rescatar algo de su cosecha.












