Según especialistas las tres principales causas de muerte entre las mexicanas siguen siendo las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus y los tumores malignos; por eso resulta urgente replantear políticas de prevención, diagnóstico y atención.
Durante el conversatorio virtual “Reflexiones sobre la salud cardio-metabólica de las mujeres”, especialistas destacaron que la salud femenina exige un enfoque con perspectiva de género que reconozca las particularidades biológicas y hormonales.
“La influencia hormonal acompaña a la mujer desde el inicio de la vida y determina procesos clave como el desarrollo, el ciclo menstrual, la fertilidad y la menopausia”, afirmó María De Lourdes Basurto, endocrinóloga.
Las hormonas, en particular los estrógenos, juegan un papel fundamental en la protección y en la regulación metabólica; su desequilibrio afecta tanto el bienestar físico como el emocional de las mujeres, y a su vez el desequilibrio metabólico altera el equilibrio hormonal.
Detonante
Destacó la relevancia de la obesidad visceral —la grasa que se deposita alrededor de órganos como el hígado, el corazón y el páncreas— como detonante de las enfermedades crónicas.
Estas condiciones interactúan y aumentan el riesgo de infartos, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular, daño hepático y renal, comprometiendo la sobrevida y la calidad de vida de las mujeres.
El conversatorio también puso sobre la mesa la relación entre alimentación, inflamación crónica y envejecimiento.
Astrid Ruíz Margaín, especialista en nutrición, recomendó priorizar una dieta rica en antioxidantes como frutos rojos y hojas verdes y evitar alimentos ultraprocesados y grasas nocivas.
Concluyó con un llamado conjunto a autoridades sanitarias, profesionales de la salud y sociedad civil para transformar la atención de la salud femenina.












