Salud

La Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos informó que de acuerdo con estudios realizados recientemente a nivel nacional, de cada cien trabajadores en una factoría unos 70 enfrentan problemas de sobrepeso, doce padecen diabetes, veinticinco estrés y veinte tienen desajustes de presión arterial.

Ante esta situación que corresponde un poco a la realidad de la población en general, el sector empresarial del país impulsa el empleo saludable en los centros de trabajo, al promover programas innovadores de prevención a la salud, ante la necesidad de adoptar una actitud cauta de autocuidado.

El problema por ejemplo de sobrepeso y obesidad que en las estadísticas es el de mayor presencia negativa en el país, es señalado en todo tipo de instituciones tanto del sector público como privado, y ha sido así como desde legisladores hasta servidores públicos incluso policías han sido sujetos de atención de las políticas públicas una vez que se ha tomado conciencia de la enorme carga económica que representa para el erario.

De acuerdo con la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos, existen 25 grandes empresas en el país con programas concretos que buscan elevar la calidad de vida de los trabajadores; sin embargo falta mucho por hacer, principalmente hacer conciencia desde el plano individual, pues no bastarán todo tipo de políticas y de programas que se ha intentado poner en marcha desde el Gobierno Federal, si en lo individual no se toman medidas drásticas para revertir una tendencia progresiva que comienza ya a afectar fuertemente a la niñez del país.

No obstante que la oferta de salud en el país se ha ampliado considerablemente, nunca será suficiente si cada vez son más numerosos los grupos que estarán demandando sevicios por enfermedades que son totalmente prevenibles con un poco de disciplina tanto en la ingesta de alimentos como en un régimen responsable de actividad física que evite el sedentarismo.

Éste es un asunto serio, ya que se convierte en un problema que pasa por el trabajo y la economía, pero que finalmente impacta negativamente en la familia una vez que uno o ambos pilares se derrumban antes de tiempo dejando en la indefensión a menores de edad. Éstos son temas en los que fuera de políticas públicas, la última palabra la tienen quienes deben ser los interesados en su propia salud.