Salvan a niña mordida por una araña violinista

Salvan a niña mordida por una araña violinista

El fin de semana, Sofía Elizabeth, una niña de seis años, fue mordida por una araña violinista cuando jugaba con su familia en el parque recreativo Caña Hueca, de Tuxtla Gutiérrez.

Claudia, tía de Sofía, relató a la editorial Cuarto Poder que el pasado sábado convivían en el área de juegos y aparatos de ejercicio del citado parque, ubicado al norte poniente de la ciudad, cuando su sobrina se quejó de un dolor a la altura de la rodilla.

Sofía vestía con una playera y un pantalón deportivo. El insecto se metió a través de la ropa y la mordió, pero que en el momento no sintió el ataque, sino segundos después.

“Intentamos capturar a la araña pero se escapó, y de inmediato mi sobrina presentó hinchazón, agotamiento y dolor local”, por lo que decidieron llevarla al servicio médico del parque, donde les recomendaron acudir a una sala de urgencia.

Sofía fue internada en el hospital zona 2 del IMSS, con síntomas de inflamación, calor, dolor, edema importante, pero no se encontró el antídoto. Ante la desesperación, la familia pidió ayuda en redes sociales al secretario de Salud, doctor Pepe Cruz, para localizar el antídoto, cuya “respuesta fue rápida”.

El doctor Pepe Cruz dio a conocer que instruyó al Área de Zoonosis de la dependencia estatal a dotar de este insumo a los médicos tratantes de la paciente, pues “Chiapas cuenta con el abasto suficiente de antídotos por picadura o mordedura de animales de ponzoña”.

Aprovechó para recomendar a la población a tomar precauciones, “ya que en temporada de lluvias aumenta la presencia de animales de ponzoña, quienes buscan refugio en zonas secas, por ello es más frecuente que se introduzcan en las casas”.

Reproducción por la temporada

La temporada de lluvias está muy asociada a las arañas debido a su ciclo reproductivo, y no solo tratándose de la violinista. Por lo menos en Chiapas es cuando abundan los machos en busca de las hembras, las cuales se resguardan en sus madrigueras.

“En esta temporada se encuentran mucho a las tarántulas”, explicó Luis Armando Ruiz Cruz, experto en arañas y cofundador “Theraphelma: senderismo interpretativo”, quien hizo hincapié en que se trata de animales silvestres acostumbrados a responder a estímulos.

Es decir, los encuentros entre humanos y arañas se derivan del contacto accidental, y por lo regular suceden en espacios cercanos a ambientes naturales, por ejemplo un parque o una zona cercana a algún hacinamiento de rocas o madera.

Y justo estos espacios son los predilectos para la araña violinista, un arácnido de 1.5 a 2 centímetros, de coloración café, color ámbar en la parte de las patas y una parte del cuerpo grisáceo, “son animales pardosos”.

Tienen preferencia de estar en lugares donde casi no se mueven, incluso en las casas, porque están adaptadas a habitar en una vivienda con humanos, debajo de muebles que han estado en un mismo sitio por mucho tiempo, debajo de sillones, cuadros y otros rincones.

También tiene la característica de producir cera algodonita, semejante a los hilos de algodón, muy distinta a otras telarañas. “Son arañas que siempre van a estar ahí, mientras no las molestes o pases a traer su espacio, seguirán ahí”.

Loxoscelismo

“Cuando se da una mordedura, en este caso se le conoce con el nombre de loxoscelismo, y lo que se recomienda a la persona mordida, principalmente es ubicar y tratar de atrapar a la araña y mantenerla viva”, agregó el experto.

No se recomienda aplastarla porque el animal queda desfigurado por completo y afectaría la consulta para corroborar la especie, si acaso es venenosa, pues “no se podría dar un tratamiento o podría ser el incorrecto”.

Ruiz destacó que por ningún motivo —tras la mordedura— debe aplicarse remedios caseros o actividades sin sustento médico, debido a que “son mitos que pueden llegar a ayudar o perjudicar más la acción de la mordedura, por ello lo preferible es acudir a la atención clínica más cercana para que se pueda dar seguimiento”.

Y, como en cualquier mordedura de un animal venenoso, entre menos tiempo se deje pasar pasar después de la mordedura, se tendrá una respuesta inmunológica más rápida y mejor recuperación.

Tres venenosas en Chiapas

El cofundador de Theraphelma recordó que existen tres especies de arañas de importancia clínica en esta entidad: la violinista, la viuda negra o casampulga, y la viuda marrón o viuda café.

“Son filantrópicas porque están adaptadas a vivir en ambientes humanos, tanto dentro de casa como en los alrededores. Por fortuna con los tres casos existe antídoto y lo tienen tanto el sector Salud como la organización Redtox”, dijo.

En Tuxtla Gutiérrez, los antídotos o faboterápicos se pueden encontrar en el Hospital General Doctor Jesús Gilberto Gómez Maza, así como el Zoológico Miguel Álvarez del Toro; “son caros y no son fáciles de adquirir de manera rápida, pero en los hospitales grandes se puede encontrar”.

Las arañas en el ecosistema

De forma muy general, todas van a tener un protagonismo porque son reguladoras de plagas, es decir, “son arañas que se van a encargar de alimentarse de insectos que para el humano podrían llegarnos a perjudicar tanto en la salud como en la parte económica”, dijo Ruiz Cruz.

“Por ejemplo, hay arañas que se alimentan de zancudos, así que se encargan de bajar las tasas poblacionales de estos insectos, transmisores de enfermedades como el dengue. En la parte económica nos ayudan en los cultivos, en los agrosistemas, ya que regulan muchas poblaciones de insectos que llegado el momento”, agregó el experto, pues si no fueran depredadoras, se convertirían en una plaga y desolarían muchos cultivos.