"A las medidas que el gobierno y el Congreso tomarán para hacer frente a la crisis económica deben sumarse compromisos del sector empresarial para conservar el empleo. Hoy, por fortuna, podemos dar cuenta de dos esfuerzos en ese sentido. Harán falta más.
Los sectores obrero-patronales y la Secretaría del Trabajo se comprometieron ayer a un Acuerdo Nacional para la Productividad y un Plan de Contingencia Laboral. El objetivo es evitar despidos masivos, mantener el poder adquisitivo y tener paz laboral. Así, en caso de ser necesario, se efectuarán paros técnicos y jornadas de medio tiempo que compensen la baja en los ingresos de las empresas.
Ayer mismo Ford anunció una medida de esas características. Cerrará la planta de Hermosillo entre el 19 de diciembre y el 2 de febrero para ajustar la oferta con la demanda mientras cubren con sus existencias actuales las ventas. Los trabajadores están de acuerdo con los paros técnicos pues ""es la única manera que se puede garantizar la permanencia de la fuente de empleo"", aseguró el secretario general del sindicato de Ford. De esta manera los trabajadores dejarán de laborar con 75% de su sueldo base y 100% de sus prestaciones.
La situación no es para menos. Henry Paulson, secretario del Tesoro de Estados Unidos, excluyó del plan de rescate financiero a las empresas automotrices de su país, que atraviesan su propia crisis por la fuerte competencia de la industria del ramo japonesa y europea. De hecho, los despidos en el sector antecedieron a la actual situación financiera internacional.
El anuncio debe preocuparnos porque General Motors, la mayor generadora de empleos en el ámbito automotriz en México -12 mil 700 puestos de trabajo además de otros 90 mil indirectos-, está en riesgo de quiebra. Si el gobierno estadounidense no la salva peligrarán fuentes de empleo en Guanajuato, San Luis Potosí y Coahuila.
Si bien la gran lección de la crisis global es la revaloración del rol gubernamental en la economía, nadie debe cometer el error de pensar que todo se resuelve con alzas de salarios por decreto o subsidios al consumo.
Las consecuencias de la recesión mundial son inevitables. La cooperación sin dogmas entre gobierno y sector privado permitirán disminuir el dano de forma significativa.
El siguiente paso para el PRD
Ocho meses después de efectuadas, las elecciones internas del PRD arrojan un ganador: Jesús Ortega. Lo anterior de acuerdo con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que consideró que la anulación de 22.8% de las casillas no afectó la ventaja de Ortega, más bien la incrementó.
Legalmente, al parecer, el fallo es correcto. El ordenamiento interno del partido dice que la anomalía de al menos 20% de las casillas es causal para anular la elección -y así lo decidió la Comisión de Garantías perredista-; sin embargo, según el recuento del tribunal, ese 22.8% no fue determinante en el resultado de la votación.
El problema es más bien político, confirmar la victoria de una de las dos corrientes responsables del ""cochinero"" en el PRD cuando el sector contrario, Izquierda Unida, ha declarado que no aceptará una dirección de Nueva Izquierda.
Ya han padecido en 2008 las consecuencias electorales de mantener la división interna. Queda en manos de Guadalupe Acosta Naranjo, líder provisional del partido, y del propio Ortega hacer lo que el tribunal no puede: reconciliar a las izquierdas del PRD para tener una propuesta común en 2009. (El Universal)
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