Desde 1990, los colonos del fraccionamiento San José Yeguiste, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, han padecido una serie de precariedades que van desde el alumbrado público hasta calles en pésimas condiciones que, en temporada de lluvias, se convierten en albercas de aguas negras aunado a inundaciones que provocan las precipitaciones.
Uno de los primeros oficios que enviaron a las autoridades para explicar el problema se dio el 28 de junio de 1994; en ese momento, se solicitaba el apoyo del gobierno para evitar encharcamientos que provocaban daños a las viviendas.
El escrito recibido el 30 del mismo mes, señala que el conflicto principal estaba situado sobre la avenida Palenque, esquina con Bonampak y Chincultic, donde las lluvias provocan deslaves de tierra y arrastre de materiales.
Testimonios
Una de las denunciantes, que reservó su nombre por temor a represalias pero que entregó a este reportero los archivos que han enviado a las autoridades, urgió a las instancias gubernamentales a que amplíen un dren pluvial en la manzana 34, avenida Bonampak y Palenque.
Las gestiones hechas ante las instancias gubernamentales, dice, no tuvieron ningún resultado positivo. Las últimas cinco administraciones no han tomado en cuenta las solicitudes que hicieron.
La preocupación de los habitantes, explica, es que en el mes de mayo comienza la temporada de lluvias y con ello, la posibilidad de que los drenajes colapsen y el agua se meta a las viviendas.
Ahora, exigen al presidente municipal, Carlos Morales Vázquez, que atienda el llamado de los inconformes y que, de manera coordinada con la Secretaría de Protección Civil, lleven acciones de reducción y mitigación de riesgos.
Las precipitaciones torrenciales de 1993 causaron que la carpeta asfáltica se destruyera. “Que nos escuchen, que nos den solución”, reclamó.
Edificación
Otra de las habitantes, relató a Cuarto Poder que hace unos 30 años fue construido dicho fraccionamiento y, en vez de recibir las llaves de las casas, las autoridades entregaron alambres para resguardarlas, porque las viviendas estaban en obras negras. En la zona no había energía eléctrica, tuberías y menos servicio de agua potable.
En el período de la administración municipal 2005 y 2007 también se enviaron oficios a las autoridades; uno de ellos, que fue turnado a la Dirección de Obras de Infraestructura -fechado al 28 de abril de 2005-, describe parte del mismo problema y agrega que la inundación afectaba a las viviendas 11, 12 y 13 de la avenida Chincultic y las habitaciones 11, 12, 13, 14 y 15 de la Bonampak.
El tema llama la atención porque un año antes (en 2004), el escrito con número de oficio SSPTyVM/DPCM/0412/04 de la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, explica que las casas 11, 12 y 13 de la avenida Chincultic, esquina con calle Palenque, presentan riesgos de inundación.
Esto debido a que los escurrimientos a causa de las lluvias traen consigo una serie de escombros, arena y el tubo PVC de 4 pulgadas que fue colocado en el lugar no es suficiente para soportar la cantidad de agua que llega.
“Cabe hacer mención que la afectada ya ha solicitado a Smapa y Obras Públicas el apoyo, pero no se han llevado a cabo los trabajos, solamente se han realizado levantamientos topográficos.
“Por lo que se recomienda, el desazolve de los colectores de aguas negras, así como el diseño y realización de los trabajos”, agrega el escrito.
Preocupación
Las habitantes que hicieron la denuncia ante este medio de comunicación, aseguraron que en los primeros minutos cuando hay lluvias, el dren pluvial que se construyó mal, se desborda y genera un problema hasta de salud, debido al acumulamiento de agua y a la proliferación del mosco transmisor del dengue.
El 8 de agosto de 2006, cuando estuvo al frente de la presidencia municipal María del Rosario de Fátima Pariente Gavito, se presentaron una serie de propuestas que fueron sujetas a viabilidad técnica y financiera.
Fueron nueve puntos los establecidos, entre ellos, la evaluación sobre el funcionamiento del drenaje sanitario; un proyecto ejecutivo de pavimentación; dictamen técnico y colocación de luminarias, adoquinado.
Además, operativos de perros y gatos; fumigación y descacharramiento, así como ampliación de patrullaje.
Un año después de presentadas las propuestas, estas se redujeron a un solo punto: la pavimentación de la prolongación Palenque, entre avenida Chinkultic al bulevar Tzimol y tramo del andador Tenam, pero nunca se concretó el proyecto.
Las imágenes que han tomado los vecinos en temporada de lluvias demuestran el problema que viven, porque las calles son, prácticamente, intransitables y también se genera una mala imagen urbana.
Funcionarios
En el 2014 eran 16 las luminarias que no servían en el tramo del bulevar Laguitos y Tzimol, pero al interior de la colonia la situación era similar porque 15 lámparas estaban inservibles, lo que incrementó el riesgo de asaltos e inseguridad.
El 12 de agosto del 2018 giraron otro oficio al presidente municipal en turno en ese momento, Jaime Valls Esponda, a quien solicitaron básicamente lo mismo; sin embargo, en esa petición se incluyó un presupuesto de 160 mil pesos que se utilizaría para el adoquinado de andadores que se prometieron en la administración de Pariente Gavito, situación que tampoco ocurrió.
Quienes integraron el Comité de la Asamblea de Barrios del fraccionamiento San José Yeguiste, explicaron que las ventajas de esa obra se traducían en evitar lodazal en el lugar y tener una mejor imagen urbana.
A Seth Yassir Vázquez Hernández, ahora expresidente municipal de Tuxtla, en febrero de 2011 le recordaron el problema y la cantidad de minutas firmadas para la pavimentación de algunos tramos en las avenidas antes mencionadas; como los anteriores funcionarios, en su administración tampoco se avanzó mucho.
En ese entonces, fueron 20 las personas que firmaron el documento y que formaban parte del Comité Directivo de Asamblea de Barrios. En ese archivo le adjuntaron a la autoridad una serie de fotografías que exponen el problema.
Un año más tarde, en el 2012, en la administración de Samuel Toledo Córdova Toledo, también se expresó la molestia. A él, según el escrito, le enviaron el expediente técnico pero tampoco se avanzó en la solución de las demandas.
La desesperación de los colonos fue tan grande que, en el 2015, enviaron los problemas que presentaba la colonia al Congreso de Chiapas, donde solicitaron a William Ochoa Gallegos la pavimentación desde la “calle Yaxchilan, desde su inicio en la calle Toniná y su continuidad por la avenida Palenque hasta entroncar con la Bonampak”.
Dentro de las exigencias también se encontraba el alumbrado público y el cambio de ubicación del mercado sobre ruedas, que se establecía en sábado y domingo, debido a que obstruía el paso vehicular.
A todas las autoridades que entran y luego dejan los cargos, le han solicitado atención; se hacen promesas y, si los habitantes tienen suerte, apenas llega una máquina a desazolvar, el conflicto se resuelve “a medias”.
A la administración de Fernando Castellanos Cal y Mayor también le enviaron material fotográfico y de video para que observaran cómo estaban la zona y, con base en ello, se realizaran las gestiones, pero tampoco ocurrió.
El fraccionamiento se encuentra en pleno abandono y la queja de los habitantes es frecuente, en más de 15 años no han sido atendidos por las personas que llegan al máximo cargo en el Ayuntamiento capitalino.












