Cada 24 de junio, la colonia del mismo nombre, en Tuxtla Gutiérrez se transforma en un punto de encuentro donde convergen la tradición religiosa, las creencias populares y la historia de una comunidad que ha crecido alrededor de la devoción a San Juan Bautista.
La fecha no solo marca el aniversario de uno de los asentamientos populares de la capital y de su mercado público, sino también la celebración del nacimiento de San Juan Bautista, personaje fundamental dentro de la Iglesia Católica por haber anunciado la llegada de Jesucristo y ser quien lo bautizó en las aguas del río Jordán.
Rituales
Desde temprana hora, los comerciantes del mercado público 24 de Junio y otros espacios como el mercado San Juan, ubicado en la colonia Bienestar Social, adornan altares con flores multicolores, veladoras y tradicionales enrames elaborados con frutas y diversos objetos como muestra de agradecimiento y fe.
La festividad también está acompañada por una de las creencias más arraigadas entre generaciones de chiapanecos: la esperanza de que llueva durante el día de San Juan.
Para muchas personas mayores, la intensidad de la lluvia en esta fecha es un presagio sobre cómo será la temporada de precipitaciones.
Además, entre algunas familias persiste la costumbre de que las jóvenes se corten el cabello el 24 de junio con la creencia de que crecerá más abundante y saludable.
Historia ligada al nacimiento de un santo
A diferencia de la mayoría de los santos que son recordados en la fecha de su muerte, San Juan Bautista es celebrado por su nacimiento.
Según la tradición cristiana, nació seis meses antes que Jesús, hijo del sacerdote Zacarías y de Santa Isabel, prima de la Virgen María.
Su misión fue preparar el camino para la llegada del Mesías mediante la predicación del arrepentimiento y la conversión.
La figura de San Juan es considerada una de las más importantes del cristianismo por haber reconocido y bautizado a Jesús.
La festividad coincide además con los días posteriores al solsticio de verano, una circunstancia que históricamente ha vinculado esta celebración con rituales relacionados con la naturaleza, el agua y la fertilidad de la tierra.
El mercado, testigo de décadas de historia
La celebración también representa un momento de memoria para quienes han construido su vida alrededor del mercado público 24 de Junio.
Sara González, comerciante con más de tres décadas de trabajo en el lugar, recordó los inicios de este espacio comercial antes de contar con las instalaciones actuales.
“Yo aquí tengo 34 años. Antes estábamos en un campo grande, como un tianguis, con casitas de madera y lámina de cartón”, relató.
Para la comerciante, la permanencia del mercado representa estabilidad y esfuerzo colectivo.
Por su parte, Rosa María Verdu Pérez, presidenta del mercado 24 de Junio, señaló que el centro de abasto acumula ya más de tres décadas de funcionamiento en su ubicación actual y forma parte de la historia de cientos de familias.
“Tenemos 36 años de que nos subimos al mercado. Antes estábamos en otro espacio dentro de la colonia y posteriormente se logró este terreno para construir las instalaciones”, explicó.
Recordó que el traslado fue resultado de años de gestión y organización entre los propios locatarios.
“Fue un proceso de lucha para que se lograra este lugar. Gracias a ese trabajo muchas familias hemos podido salir adelante”, comentó.
La dirigente destacó que para numerosos comerciantes el mercado ha sido el sustento que permitió formar a nuevas generaciones.
“De aquí salieron las carreras de mis hijos, es un logro de trabajo y mientras Dios nos preste vida vamos a seguir trabajando”, afirmó.
Una tradición que permanece
Mientras los tambores, la música tradicional y las expresiones de fe acompañan la jornada, la celebración de San Juan Bautista continúa siendo mucho más que una festividad religiosa.
En la colonia 24 de Junio representa la memoria de sus fundadores, la permanencia de sus comerciantes y la identidad de una comunidad que año con año se reúne para agradecer, convivir y mantener vivas sus tradiciones.












