En Chiapa de Corzo, la devoción a San Sebastián Mártir se expresa no solo en rezos y procesiones, sino en cada elemento que lo viste.
Su indumentaria
La indumentaria del santo patrono es un lenguaje simbólico que se renueva mes con mes y que refleja la fe, las promesas y la identidad de un pueblo que, desde hace generaciones, acompaña a su imagen en su recorrido por calles y hogares, donde permanece bajo resguardo durante un año.
A este atuendo ritual se le conoce como la toalla y se cambia cada día 19, aunque en enero, mes principal de la festividad, se realizan cuatro cambios: el 3 de enero, el 10 antes del novenario, el 19 previo al día grande y el 23, cuando se entrega la imagen a la nueva familia prioste.
Una familia devota
La familia Solís Castro, prioste del año, comparte el significado de los elementos que conforman esta vestimenta sagrada, en la que cada tela, adorno y color encierra una intención devocional.
Componentes del vestuario
Cada "toalla" recibida se guarda cuidadosamente, al finalizar el año se entrega a la siguiente familia prioste como signo de agradecimiento y continuidad.
Así, entre telas, joyas y devoción, San Sebastián Mártir no solo es venerado: camina con su pueblo, protege su historia y mantiene viva el alma de Chiapa de Corzo.
1. Falda romana
La imagen porta una falda romana asociada a su martirio, cuando fue flechado. De manera tradicional, se le coloca una falda adicional con accesorios y colores que dependen de la familia o devoto que la ofrece como promesa o agradecimiento.
2. Banda cruzada
Simboliza la pertenencia de San Sebastián al ejército romano y representa autoridad, servicio, disciplina y valor, recordando su firmeza de fe aun en tiempos de persecución.
3. Joyería
Aunque no forma parte de la iconografía original, es sinónimo de promesas cumplidas. Collares, brazaletes y anillos son ofrendas entregadas por favores recibidos y testimonios visibles de la devoción popular.
4. Corona o areola
Símbolo de santidad, se renueva cada mes con una corona de flores que representa una constante coronación de fe, esperanza y prosperidad para la comunidad.












