Aunque los tendederos del acoso sexual han funcionado como un buen ejercicio en las instituciones educativas del nivel medio y superior para evidenciar conductas machistas de profesores, si la actividad se replica en las dependencias gubernamentales o en el propio Congreso Local, los castigos tendrían que aplicarse a los diputados y a los propios funcionarios de los tres órdenes de gobierno, remarcó Olga Luz Espinosa Morales, integrante de la 67 Legislatura.
En ese sentido, aclaró que la violencia no se puede tolerar en ningún nivel y, no porque los legisladores, directores o servidores públicos tengan alguna posición privilegiada van a salvarse de los castigos, en caso de que cometan agresiones sexuales o laborales.
La legisladora local consideró que los tendederos del acoso (o también llamados muros de la vergüenza) tienen que pasar al siguiente nivel: la denuncia formal y las sanciones a los agresores.
Aclaró que, debido a que en la actividad se exponen las conductas violentas mediante mensajes anónimos, no se puede hacer un juicio sumario de la persona señalada y se tienen que reunir las pruebas suficientes para deslindar responsabilidades.
Añadió que, antes que un supuesto agresor sea sancionado (para no afectar el derecho de la víctima o de la persona sindicada) debe existir un procedimiento administrativo en apego a la ley y, si es culpable, el castigo tienen que ser severo.
Una de las acciones que ayudará en este tema, opinó, es que los sindicatos dejen de meter las manos para defender a acosadores o trabajadores con conductas machistas, es decir, que los castigos se traducen en restar horas a los maestros o moverlos de un plantel, con esto no se garantizaría que las conductas violentas no se repitan.
“No te garantiza que en seis meses -el sindicado- va a tener la perspectiva de género amplia, esa no podría ser una sanción, debería ser ejemplar; si existe acoso sexual, abuso físico, que se cese -al agresor-”.
La nueva visión que tienen las mujeres y el conocimiento de sus derechos, enfatizó, ha generado que en la actualidad no exista miedo de evidenciar todas las irregularidades que se cometen dentro de las escuelas públicas y privadas de la entidad.
Lo importante, dijo, es que las autoridades en materia de Educación intervengan para que los casos no se repitan; incluso, añadió que es el momento que en la 67 Legislatura generen algún llamado a las autoridades estatales, para que los protocolos de actuación se apliquen en su totalidad.
Finalmente, la diputada del PRD consideró que en Chiapas los tendederos han marcado un precedente para denunciar de forma pública a los agresores, considerando que era una acción que nunca se había visto en una institución del nivel medio superior, y que la violencia quedaba en los pasillos de las escuelas.












